sábado, 28 de julio de 2007

Tras las vacaciones, un hiperbreve

Venus ante el espejo, Velázquez

LA MIRADA

Juana Castillo Escobar


La mirada que le devolvió el espejo no era la suya, era la de él: situado a su espalda pareció taladrarla con aquellos ojos oscuros que tanto le atrajeron nada más conocerle.
El hombre avanzó despacio. Ella sitió su aliento en el cuello y un escalofrío le recorrió la espalda. Supo que sucumbiría ante sus encantos, sin remedio, en el mismo instante en que él se lo pidiera. Lo supo y no quiso hacer nada por cambiar el rumbo de la historia…
La mujer despertó sobresaltada, empapada en sudor, con el rostro aún cubierto de lágrimas.
Los primeros rayos de un pálido amanecer atravesaron la habitación, fueron a chocar contra el espejo. Ella se sentó en la cama, se restregó los ojos… Entre las nubes del sueño miró hacia la cómoda, la superficie del espejo, lisa como un mar en calma, estaba gris, muerta: la mirada que tanto le atrajo, que no era la suya, ya no estaba allí.

Puerto de la Cruz – Sábado, 21-VII-07 – 19,43 p.m.


viernes, 29 de junio de 2007

De estreno








El pasado 16 de Junio, en la sala "Aires" de Córdoba, tuvo lugar la presentación de este libro: "CREADORES III/CRIADORES III".

Entre más de un centenar de artistas de España, Alemania, Portugal, Brasil, Méjico, Cuba, Argentina, Francia, Mozambique, Isarael, Angola,

Rusia, tengo el honor de encontrarme. Participo en este volumen como: Pintora, poetisa y cuentista.

Es mi deseo compartir con todos vosotros, amigos que me visitáis la alegría de este nacimiento que, aunque se trata de un "nacimiento por encargo", léase, previo pago de su importe, no por ello me resulta menos querido.
Espero que disfrutéis con la lectura del relato y del poema y que, mis balbuceos como pintora autodidacta, os resulten agradables a la vista.


La mina
Juana Castillo Escobar

Todas las mujeres de la comarca, las pupilas entenebrecidas, aguardan nerviosas, en silencio. Una de ellas mira ausente, el cabello encanecido por las pavesas que vuelan y nublan el cielo del valle, más sombrío de lo habitual. La bocamina exhala grises volutas. Desde su veta reventada aún llegan los estertores de la explosión. Al cabo, empieza el movimiento: las cestas suben ahítas de espectros envueltos en mugre, sangre, sudor y muerte.
Ella busca con ansia a su recién estrenado marido. La pena le rasga las entrañas, que ya no están vacías. Él no aparece. Alucinados, los trabajadores que pueden hacerlo por sí mismos huyen del pozo. Otros, salen sobre las espaldas de sus compañeros. Y, otros, son transportados en pedazos dentro de las carretillas.
El llanto, el clamor de las mujeres ante la masacre, crece y se difunde a través del bosque renegrido y solitario. Ella, enloquecida, cree oír fragmentos de diálogos, conversaciones grabadas en su mente que le hacen llorar de rabia, dolor, desesperanza e impotencia. Dejemos el valle -le pidió no hace mucho-. La mina cerrará. Moriremos con ella. Mujer, hablas de lo que no entiendes. Yo soy feliz aquí. La mina está a pleno rendimiento. En sus entrañas hay… ¿Por qué no le respondió a tiempo? ¿Por qué dejar las cosas para una mejor ocasión? Ahora es tarde para decirle: En mis entrañas crece tu semilla, pero no conoces ni conocerás su existencia. Das por hecho que no entiendo nada de nada porque soy mujer. Pero supe desde siempre, desde la noche negra de los tiempos, que la mina en todo momento cobra su tributo, no mira a quién le pasa la factura ni la cantidad de sangre que recolecta. ¡La odio! Es cierto que la mina lo da todo, pero también lo absorbe todo. ¡Ogro que se alimenta de carne humana! ¡Siempre fue mi rival! ¡No ha parado hasta hacerte suyo pero, mi hijo, no lo será jamás! La mujer, con el cabello cubierto de pavesas, abre sus ojos del color del plomo derretido. Con ellos encharcados mira a su alrededor: el espectáculo es dantesco ante él decide emprender su camino a la ventura y la libertad. Irá lo más lejos posible de la mina, en busca de un cielo luminoso bajo el cual criar a su retoño.


Son los ojos

Juana Castillo Escobar


Son los ojos dos espejos
Por donde se nos escapa el alma.
Son los ojos dos cerezos
En los que nuestra fruta está colgada.

Son tus ojos y los míos
Dos lagunas en calma.
Son tus ojos, cielo mío,
El lugar en el que reposa mi alma.

Dos espejos son tus ojos
En los que me veo reflejado.
Son tus ojos los cerrojos
Con los que me tienes encerrado.

Son tus ojos y los míos
Dos sabios que charlan.
Son tus ojos y los míos
Dos palomas que se abrazan.

Dos luceros son tus ojos
Que alumbran en tu cara.
Son tus ojos dos luceros
Que al brillar dan esperanza.
Son tus ojos y los míos
Dos amantes que se aman.
Son tus ojos y los míos
El huracán y la calma.

Son tus ojos y los míos
Dos espejos que se encaran.
Son tus ojos, cielo mío,
Donde se te refleja el alma.





Nota.- Si estáis interesados en ver el vídeo de la presentación id a: http://www.youtube.com/watch?v=s3JR4OrKmUA

http://www.youtube.com/watch?v=vFtrsZ_aKjU

sábado, 23 de junio de 2007

Un poema para el día de San Juan

Anochecer en el Puerto de la Cruz, Tenerife



LA MAÑANA DE SAN JUAN

Juana Castillo Escobar


La mañana de San Juan
Te pedí que saliéramos
Juntos a pasear
Por la orilla de la mar.

Por la orilla del mar, mi niña,
Juntos paseamos los dos.
Cogiditos de la mano
Hacíamos un hueco al amor.

La mañana de San Juan
Juntos salimos a pasear,
Cogiditos de la mano,
Por la orillita del mar.

Era tu risa, mi niña,
Tan clara como la mar,
Y tus labios, tan jugosos,
Que sentí la necesidad
De besarlos ardoroso…

Y me invité a besar tu boca, niña,
En la orilla del mar,
Una mañana embrujada,
La mañana de San Juan.

Nada más comenzar a reír, mi niña,
Te besé con pasión, y tú, asustada,
Quisiste huir de mí cual potrilla desbocada.
Corrías, saltarina, niña,
Por la orillita de un mar en calma.

Por la orilla de la mar
Te pedí
Que saliéramos a pasear
La mañana de San Juan.

Cuando te alcancé, niña, pude conseguir
Robar de tus labios otro beso,
El segundo que te pedí.
Un beso con sabor salado como la mar.

Sueño ahora con los besos que te di
A la orillita del mar
Cuando, solos los dos,
Jugábamos a amarnos
La mañana de San Juan.


Jueves, 25 - Domingo, 28 de Agosto de 2005 - 13,49 p.m.
Nota.- Este poema forma parte del cuaderno, inédito en parte, titulado: "Amor callado, amor secreto". Registrado en el Registro de la Propiedad de Madrid. Núm. Expediente: 12/RTPI-009387/2005 Núm. Solicitud: M-008993/2005. Ref. Documento: 12/062132.4/05. Fecha: 1 de
Diciembre de 2005. Hora: 11,59.

lunes, 18 de junio de 2007

De regreso al Cuenta Cuentos






LA HABITACIÓN DEL DESEO
Juana Castillo Escobar

La habitación del deseo aguardaba tras de aquella puerta cerrada. Desde niña llamó mi atención cada vez que, junto con mis padres y hermanos, visitábamos el viejo caserón de la abuela.
Debí comenzar este relato, cuento, escrito, o como queramos llamarle, con una variante de esa frase: la habitación de mis deseos, de mis anhelos, de mis interrogantes, del misterio… Porque, para mí, aquella habitación cerrada a piedra y lodo, era un acicate para mi fantasía, siempre viva y dispuesta a ver cosas donde no las hubiera, a inventar historias, a buscar explicaciones a lo que no las tenía.
Recuerdo que los veranos, durante los meses de descanso, cuando el colegio cerraba sus puertas y nos trasladábamos al pueblo, en el viejo caserón mis sueños eran especiales: siempre estaban llenos de magia y ternura, de hadas y duendes, de hermosas princesas y valientes caballeros capaces de vencer dragones, ogros y seres inmundos, sólo por conseguir los favores de su amada. Todos estos personajes vivían para mí, al otro lado de aquella puerta, dentro de la habitación cerrada a la que nadie daba ninguna importancia y yo, en cambio, rendí culto desde los años más tempranos de mi niñez.

-… toc, toc, toc.
Golpeé con los nudillos sobre la puerta de cuarterones gruesos y negros. Hasta mi nariz llegó el aroma a cera con la que la abuela pulía muebles, puertas y todos los objetos de madera de la casa, suelos incluidos. No obtuve respuesta. Llamé con más fuerza, con insistencia… La puerta giró sobre sus goznes, sin hacer ruido, y quedó entreabierta ante mis ojos expectantes. Avancé un par de pasos, después reculé y volví a mi posición inicial en el pasillo: un hálito frío me envolvió al abrirse la puerta, un olor a moho, naftalina y flores muertas se escapó de aquel cuarto condenado. Fue algo parecido a lo que sentí al entrar en una iglesia del norte: frío, miedo y humedad; era como zambullirme en un bosque húmedo y helador pero que me atraía como canto de sirena.
- ¿Hay alguien? –Pregunté con un hilo de voz cuando conseguí avanzar de nuevo. Metí la cabeza por el hueco de la puerta, bien asida al tirador de bronce, con una mano, y a la madera del dintel con la otra. Repetí mi pregunta-: ¿Hay alguien ahí?
Hubo un siseo. Noté como si corriesen seres minúsculos por el fondo del cuarto. Mis ojos se fueron acostumbrando poco a poco a la oscuridad del interior, me pareció adivinar la figura de una mujer vestida completamente de blanco, de la cabeza a los pies; también distinguí el respaldo de un sillón enorme, su silueta me recordó al trono del padre de “La Bella Durmiente” y que yo estaba harta de ver dibujado en mi libro de cuentos. Había muebles apilados, estantes, un aparador enorme con un espejo cuya luna era de color negro y, sobre la cual, el polvo dejó una pátina blanca borrada a retazos y en el que adiviné el reverbero, más que ver, de un fanal con flores secas.
Entré. El corazón galopaba en mi pecho, era un potro joven y desbocado, pero, por eso mismo, no le hice ningún caso. La puerta se cerró a mi espalda sin apenas hacer ruido. Respiré profundamente, para apartar el temor… Lo que hice fue atraer el polvo hasta mi nariz lo que me llevó a estornudar de forma ruidosa al menos cinco veces seguidas. Entonces escuché una vocecilla que dijo a mi lado:
- Salud y bienvenida.
Di un respingo. Me puse en guardia: hacía karate en el cole y, de forma inconsciente, abrí las piernas, flexioné las rodillas, y alcé mis brazos en actitud defensiva.
Hubo risas, de nuevo noté carreras en el interior de la habitación, sentí un revoloteo en torno a mi cabeza. Oí con total nitidez junto a mi oído:
- No somos tus enemigos, Betty. Todo lo contrario…
- ¿Dónde…? ¿Dónde estáis? ¡No os veo! ¿Quiénes sois? ¿Cómo sabéis mi nombre?
Las preguntas salían de mi boca a borbotones. Los brazos dejaron de taparme la cara. Puesta en jarras miré en derredor. Entorné los párpados para intentar ver algo más. De pronto se encendió una lucecita sobre mi hombro. Giré la cabeza: a la altura de mis ojos revoloteaba ¿una mariposa de luz? ¿Qué era aquello? Un cuerpecillo sonrosado sostenido por unas alas transparentes, nacaradas, que despedían destellos irisados a su alrededor.
- Hola… ¿Quién…, quién eres?
- Pues…, en realidad…, nadie…
- ¿Cómo puedes ser nadie? Vuelas… Hablas… Brillas…
- Ahora sí, pero es gracias a ti.
- ¿A mí? ¿Por qué?
- Por atreverte a traspasar la puerta.
- ¿Sólo por eso?
- Sí. Has sido muy valiente.
- ¿Valiente al entrar en esta habitación?
- Sí. Hace años que no nos visita ningún niño. Sabemos que estáis en la casa. Os oímos gritar a la hora del baño. Nos encanta escuchar vuestras risas… Pero no veníais a vernos…
- ¿Veros? ¿A quienes? ¿Sois más?
Entonces aquella mariposa de luz se hizo un poco más grande. La vi mover la cabeza asintiendo.
- Pero…, pero… ¡Eres un hada! –Logré exclamar entre balbuceos.
- Sí.
- ¿Y no tienes nombre?
- No. El último que me pusieron se me olvidó. Además, cada niño que traspase la puerta deberá bautizarme de nuevo. ¡Cada uno tiene sus gustos!
- Bueno, entonces te llamaré… Espera que lo piense… Te llamaré… Hada de Luz. ¿Qué te parece?
En lugar de responder su brillo se acrecentó. Fue como si, de repente, se hubieran encendido todas las estrellas del cielo para iluminar una noche oscura. Sonreía. En su carita redonda, de luna llena, brillaban sus ojitos negros, dos bolitas de azabache en medio de unas mejillas sonrosadas.
- ¿Vives aquí sola? –Le pregunté.
- Sí y no –fue su respuesta que me llegó acompañada por un guiño pícaro.
- No entiendo.
- Yo vivo en ese fanal –dijo a la par que se volvía hacia la cómoda, enorme y oscura y me lo indicaba con su dedito-, entre esas rosas desecadas. Pero hay duendecillos que viven entre las juntas del parquet, hadas que van y vienen, viven en el mundo exterior porque han encontrado una salida a través de ese cristal roto del ventanuco que está en lo más alto del techo. De vez en cuando tenemos visita…
- ¿Visita? ¿Quién os visita?
- La dueña de la casa. Viene aquí a descansar. A veces se sienta junto a la ventana, en ese sillón enorme, se queda transpuesta y luego, digo yo, viene también a inspirarse…
- ¿A inspirarse?
- Sí, de vez en cuando la vemos escribir. Nosotros revoloteamos a su alrededor y nos sonríe…

Ese era mi sueño de niña. Un sueño persistente, con ligeras variaciones, que me duró hasta bien entrados los once años.
Luego llegó la pubertad. Con ella cambios y complejos. La habitación continuaba siendo la misma: una puerta cerrada tras la cual crecían mis deseos. Deseos de crecer, de hacerme mayor, de convertirme en una joven delgada y bonita, alguien capaz de interesar a un caballero y que éste estuviera dispuesto a darlo todo por mí.
Murió la abuela.
Dejamos de veranear en el caserón. Hubo una época en la que mis sueños se fueron esfumando como la bruma después de una mañana de niebla.
Mis hermanos se casaron.
Crecí. También mis complejos pero, al final, encontré a alguien que me quiso, como me dijo la abuela antes de dejarnos: “Serás feliz. Llegará alguien que te quiera por lo que vales, por lo que eres y no por cómo eres, eso le dará igual. Haz caso de una vieja que te quiere y conoce bien”.
He sido madre. He vuelto al caserón de la abuela, en el que ahora vive mi madre, con mi marido y mi hija. La puerta de la habitación de los deseos continúa cerrada, ¿acaso importa? María, nuestra hija, con su media lengua pregunta: “¿Qué hay detás?”, entonces yo me siento en la mecedora, la acurruco junto a mi corazón y le cuento historias que por la noche, y cuando nadie me ve, escribo sentada en el viejo y enorme sillón de la abuela. Hada Luz me acompaña para iluminar los momentos en los que la inspiración se vuelve esquiva.
La habitación del deseo está al otro lado de la puerta de la fantasía, pero no necesito traspasarla, ella viene a mí cada noche. Es una cita no acordada a la que no falto por nada del mundo.

Madrid, 18 de Junio de 2007
19,01 p.m.

Más relatos con la misma frase ver en: http://cuentacuentos06.spaces.live.com/?owner=1

domingo, 17 de junio de 2007

Veletas y poesía








EL GIRALDILLO


Juana Castillo Escobar


Gira, gira, el giraldillo.
Gira y gira sin parar.
Gira, gira, el giraldillo.
El giraldillo no hace más que girar.

Gira la veleta,
Figura de mujer alada,
Que persigue, pizpireta,
Su acomodo en la balconada.

Gira, gira, el giraldillo.
Gira y girar sin parar.
Gira, gira, el giraldillo.
El giraldillo no hace más que girar.

Gira la veleta,
Niña, como ella giras tú.
Yo te aconsejo, coqueta,
Que no pierdas la juventud
Girando sin una meta.

Gira, gira, el giraldillo.
Gira y gira sin parar.
Gira, gira, el giraldillo.
El giraldillo no hace más que girar.



Madrid, 25 de Octubre de 2005

Nota.- Este poema nació de una proposición hecha por Rafael CORTES MINUTTI, artesano de México que se dedica a construir veletas. Me pidió que participase con un relato, o un poema, que más tarde serían leídos y estudiados en la Universidad autónoma de México. El relato, titulado: "El giradillo, amor a primera vista", lo podéis leer en la página web: http://www.margencero.com/ en la revista conmemorativa del 5º aniversario. El poema está registrado en Madrid y forma parte de un cuaderno titulado: "El giraldillo (veintiún relatos y un poema). Registro de la Propiedad Intelectual, 24-V-06, nº M-004098/2006.

martes, 12 de junio de 2007

Un mar de poesías

El Atlántico en la isla de Tenerife







LA MAR OCÉANA
Juana Castillo Escobar


El mar, océano, bate contra negras rocas de lava.
Embravecido,
Sabedor de su poderío,
Estalla esmeralda para, más tarde,
Convertirse en inocua espuma blanca.

Ruge el mar y espanta
Todo temor conocido.
Él es el amo.
Señor de lo humano y lo divino.

Verde océano.
Movimiento constante de envite y retroceso.
Penetras en la playa, la lames, la besas
Y, cual infiel amante,
Oh, verde océano, huyes…
Para regresar con más fuerza
Si cabe.
Y la playa, amante fiel,
Sus brazos te abre
Para cobijarte un instante.

Lunes, 29-VII-2002, 9,50 a.m.

Nota.- Este poema forma parte del cuaderno inédito titulado: "Poemario - Cuaderno del Puerto de la Cruz, 2002".








Esculpiendo poesía

Escultura en bronce. Autor: Lorenzo Quinn
JUNTO A TÍ
Juana Castillo Escobar


Tus dedos vagorosos
Recorrieron con suavidad mi piel,
Su blando terciopelo logró avivar
De mi dormido deseo la llama
Aquel día junto al mar.
Y junto a ti,
Sentados frente al mar,
Volví a sentir
Cuánto se puede querer.
Y junto a ti
Noté cómo mi sangre hizo latir
De nuevo mi corazón
Añoso y roto por el dolor.
Y tu piel de espuma
Mezclada con mi piel,
Tus manos suaves,
Tus ojos color de miel,
Tus cabellos al viento cual abundante mies
Bombearon nueva ilusión,
Trayéndome el deseo de otro amor.
Tus dedos vagorosos,
Con suavidad,
Recorrieron mi piel desatendida años atrás
Haciéndola vibrar.
Tocaron mi corazón dormido
Y lo consiguieron despertar.
Y ahora aquí,
A tu lado, frente al mar,
Es mi deseo siempre vivir
Mecida por su espuma y tu mirar.
Y junto a ti,
Cerquita muy cerca de tu piel,
Fundidos en un solo sentir
Hasta la eternidad quiero vivir
Recalada frente al mar.
A tu lado vivir
Cerca de tu mirar
De ojos profundos y amantes
Que me encuentran sin llamar.
Y junto a ti,
Muy cerca, cerquita de ti,
Fundida con tu piel,
Color de miel,
Quiero vivir, amor, una eternidad sin fin.


Jueves, 28 de Julio de 2005 - 13,25 p.m.


Nota.- Este poema es una ligera variación del que forma parte del cuaderno, en parte inédito, titulado "Contigo somos tres -Poemas para canciones" y registrado en Madrid en el Registro de la Propiedad Intelectual.

jueves, 7 de junio de 2007

El poema que dio título al Blog


PERLAS DE LUNA

Juana Castillo Escobar


Perlas de luna llora la niña
Por un amor que la olvidó.
Perlas de sangre llora contrita
Porque su amante la abandonó.
Lágrimas que son perlas
Resbalan por sus ebúrneas mejillas.
La niña llora en silencio
Su soledad infinita.
Perlas de luna llora,
Llora perlas de sangre,
Perlas escapadas de las ventanas del alma,
Perlas etéreas que se funden con el aire.
Llora perlas de luna la niña
Mas su amor ya ni lo sabe.

Martes, 27-III-07 – 11,39 a.m.

Nota.- El presente poema forma parte del cuaderno inédito titulado: "Poemas en Madrid - 2007".

martes, 29 de mayo de 2007

Manos: escultura y poesía

Después del amor, Lorenzo Quinn
MANOS
Juana Castillo Escobar

Manos amantes que acarician
Inundando el cuerpo de sensaciones.
Manos suaves de madre que guardan
Al hijo amado de infundados e inevitables temores.
Manos del recién nacido que buscan
El terciopelo de un cálido seno que es su cobijo y alimento.
Manos amables que ayudan
Al impedido, al herido, al anciano, al desvalido
A levantarse del suelo sobre el que han caído…

Frente a estas manos existen otras manos,
Garras,
Que amenazan, atenazan, amedrentan,
Empuñan las armas que nos matan.
¡Manos, siempre manos!
Manos de vida. Manos de parca…

Manos orantes piden al cielo que,
Tras el torrente de desdichas,
Nos envíe aguas mansas.

Manos que acarician, de madre, de infante,
De ayuda, de amante…
Manos que ensalzan al hombre.
Manos que salvan sin preguntar a quién,
Cuánto, cuándo ni dónde.
Viernes, 26 de Marzo de 2004 - 11,38 a.m.
Nota.- Este poema pertenece al cuaderno inédito titulado:
"Contigo somos tres, poemas para canciones 1",
y que está registrado en Madrid.

viernes, 25 de mayo de 2007

El tiempo: pintura y poesía


LA ILUSIÓN DEL TIEMPO

Juana Castillo Escobar

Camino ligera en el intento
De atrapar la ilusión del tiempo.
¡Vana ilusión!
El tiempo no se deja atrapar,
Se agota al momento.
El mañana ya es ahora,
El ahora es ayer,
El ayer algo que no vuelve
Y se añora…
¿Por qué este frenesí?
El tiempo, por sí solo, vuela
Con alas de transparente marfil
Y nos deja su huella marcada
En el rostro, en el alma,
En la edad, en la espalda
Que achacosa, poco a poco, se ve encorvada.
No corramos a buscar el tiempo
Pues él rápido nos alcanza.
Vivamos y disfrutemos de él
Pues él se encargará de enfrentarnos
Al momento, cara a cara,
Que será el final de los tiempos:
Cuando debamos rendir el alma.


Pto. De la Cruz. Martes, 12 de Julio de 2005 - 18,10 p.m.

Nota.- Este poema pertenece al cuaderno inédito, pero registrado en Madrid, "POEMARIO, cuaderno de verano, Puerto de la Cruz" (Al apartado: poemas 2005 en el Puerto de la Cruz).

lunes, 21 de mayo de 2007

Finalista en el XXIV Concurso de Relato Breve convocado por la Asociación de Vecinos de Vicálvaro

En el escenario, junto con otros finalistas.














Al finalizar el evento con mis amigas: Elena, Gloria,
Isabel (de verde, madre de Elena) y yo.
















Con mi marido, después de pasados
los nervios de la espera.















Con mi amiga Susana, cuentista madrileña, como todas nosotras,
quien también me dio una gran sorpresa al acudir a esta cita
(la foto pertenece a otro acontecimiento, pero es igual).















Esta es la foto del trofeo que me acredita como
finalista de este certamen.















De ese día recuerdo los nervios; la mañana, maravillosa, de muchísimo bochorno (en algunos termómetros llegué a ver que marcaban 30º); pero, sobre todo, lo que me queda de ese momento es el calor y el cariño de todos los que me acompañaron, así como los parabienes y felicitaciones de los que, al estar lejos, no pudieron venir pero yo los llevaba conmigo en el corazón.

El relato por el que conseguí este galardón se titula "El jorobado", me inspiré en la obra de Anton Chéjov titulada "La tristeza", en uno de sus personajes, a quien yo le inventé la siguiente historia:

EL JOROBADO

Juana Castillo Escobar


La ciudad amaneció envuelta en una blanda capa de nieve. El frío es intenso. Caen gruesos copos. Todo aparece como sepultado bajo ellos: los tejados, las aceras, las farolas, los sombreros, los lomos de los caballos, las capotas de los coches, incluso los hombros de los viandantes que circulan deprisa, ateridos de frío.
Iván Mijáilovich Chernenko observa la calle desde el otro lado de los cristales de su casa. En la sala hace calor, no es muy espaciosa pero la chimenea es grande y en ella crepitan gruesos troncos que chisporrotean diríase que alegres. Iván Mijáilovich, joven de unos veintitrés años, bajo, chepudo, no mal parecido de cara en la que luce un mostacho rubio y poblado, de piernas cortas y fuertes, no cesa de mirar a la calle con ojos de un azul transparente, de cristal. Odia la nieve. Odia todo lo que le rodea. Se odia…
La nieve tuvo la culpa de su desgracia. Así se lo contó una noche el ama de cría siendo él adolescente. Iván Mijáilovich y su odio añaden: La nieve fue culpable, y la imprudencia de mi madre. Una mujer estúpida, como todas ellas. ¿A qué tuvo que salir un día de invierno estando encinta? ¿Qué capricho tonto era ese de pasear por la nieve, acaso no iba a tener otros momentos parecidos? ¿Acaso buscaba lo que halló, resbalarse, perderme en la caída? Pero no lo supo hacer, insensata. Ana Andreievna no lo supo hacer. No pensó en que podían sobrevenirle otras consecuencias. Creyó que iba a abortar, jamás que alumbraría un engendro como yo del que mi padre reniega y a quien repudia sin miramiento alguno.
Mijail Mijáilovich Chernenko, padre de Iván, alto funcionario en la corte del zar Alejandro II, aristócrata de rancio abolengo, hombre de elevada estatura, bien formado y guapo, se sintió orgulloso el día en que su esposa Ana dio a luz a su primogénito: un muchacho que prometía ser un fiel retrato del progenitor. Hubo tres días de fiesta en el palacio de los Chernenko, una paga extraordinaria para los criados de la casa, dulces y ropas para los esclavos, una jornada de asueto para los trabajadores del campo… A los pocos meses del nacimiento el defecto del niño se hizo patente y creció a lo largo de los años.
Para Mijail Mijáilovich aquel niño significó un fracaso, una lacra en la familia y lo apartó poco a poco de su lado. Nacieron dos hermanas y Mijail las prefirió a su hijo varón, a su primogénito, a quien educó con ayos franceses en el palacio familiar pero en un ala apartada del resto de las estancias, donde no pudiera ser visto. Si lo encontraba merodeando por el cuarto de juegos o las habitaciones de sus hermanos le molía a latigazos. Le trataba peor que a un esclavo.
Cuando Iván estuvo en la edad de proseguir sus estudios en la Universidad, lo matriculó en la de Facultad de Medicina, sin antes pedirle opinión. Mandó que le buscaran un piso en un barrio modesto, entre comerciantes, pillos, rameras y estudiantes; en un lugar en el que su hijo y su fealdad no desentonasen. Le asignó una pensión y se desentendió de él. De todo esto pronto se cumplirían cuatro años.
Sonó la campanilla de la puerta principal. Olga, su ama de cría, alguien que estuvo a su lado desde el primer minuto de su vida, que lo amaba como a un hijo, que le aguantaba todos los improperios, empujones y, en alguna ocasión, algún que otro latigazo propinado con la borla del ceñidor de su bata, ahora era su cocinera y ama de llaves, salió a abrir. Al poco tiempo llegó, iba arrastrando los pies al caminar. Tocó con los nudillos la puerta de la sala y pidió permiso para entrar:
- Su señoría, ¿da su venia? ¿Puedo pasar?
- Pasa, vieja –respondió Iván con acritud.
Olga entró con la vista agachada. Iván le prohibió meses atrás que le mirase a la cara. Llevaba una bandeja de plata y sobre ésta iba una carta. Nerviosa, la mujer dijo:
- Un muchacho acaba de dejar este recado para su señoría. Continúa en el descansillo. Aguarda una respuesta.
Iván Mijáilovich se apartó del balcón. Recogió la carta con la punta de los dedos. Rasgó el sobre con el pulgar. Se dirigió, cojeando levemente, hasta la chimenea. Leyó con avidez la nota. Decía: “Tenemos que vernos. Ha surgido un problema, nada grave. En cuanto esté solucionado, para lo que tendremos que pasarnos antes por el puesto de policía, nos quedará el resto de la tarde libre para nosotros. Propongo, y Yuri lo aprueba, que en esta ocasión visitemos la casa de madame Nolenkov. Nos vemos en una hora en la plaza de V. Tu afectísimo, Vaska”.
El jorobado tira la carta al fuego. Se frota las manos y, lentamente, se dirige hacia el escritorio. Prepara una hoja de papel, moja con parsimonia la pluma de pavo real en el tintero, escribe: “Mi queridísimo Vaska, cuenta conmigo para lo que haga falta. Imagino que irás a denunciar al villano que te asaltó anteanoche. En cuanto a la idea de pasar después por la casa de madame Nolenkov me parece excelente.
Te saludo, amigo. Iván Mijáilovich Chernenko”.
Dobla el pliego con parsimonia. Lo introduce en un sobre blanco, impoluto, que lacra con su anillo. El padre le prohibió utilizar en sus documentos el escudo familiar, pero Iván mandó que un joyero le hiciera un anillo con un águila rampante, anillo que luce orgulloso en su meñique izquierdo. Su padre quiso que fuera como los demás, un don nadie, pero él desea, necesita de este boato externo para no olvidar del todo quién es y cuál es su origen. Una vez cerrado el sobre lo coloca en la bandeja que en actitud servil le presenta Olga. Ella sale del cuarto de espaldas, como entró, con la cabeza agachada.
Iván permanece sentado en el sillón. Toma un cigarro de una caja de ébano finamente labrada, lo enciende con un fósforo de palo largo que luego echa al fuego. Da un par de bocanadas al puro, luego suelta el humo formando pequeños círculos. Sonríe con sarcasmo.
Mi afectísimo Vaska –piensa-, siempre es lo mismo. Todos me desprecian. Todos mienten. Éste dice ser mi amigo porque siempre le pago sus caprichos y sus juergas, si no, ¿de qué iba a soportar estar cerca de un jorobado como yo? Simple y llanamente: porque no tiene donde caerse muerto y, gracias a mí, puede tragar todo el vodka que es capaz de admitir su cuerpo, tener las mujeres que se le de la gana y algunos copecs en el bolsillo con lo que ir malviviendo… -Suspira- ¡Ah, aun a pesar del desprecio que me produce me arreglaré! Saldré de nuevo esta noche con ellos.
Iván Mijáilovich tira del cordón de la campanilla disimulado tras de la gruesa cortina que cubre la puerta. Olga llega a los pocos minutos.
- ¿Qué se le ofrece a su señoría?
- Avisa a tu marido. Voy a salir. Tiene que ayudarme con el calzado.
- Lo que mande el señor.
Y Olga sale, caminando siempre de espaldas y la mirada baja, de la sala.
Media hora después Iván Mijáilovich camina todo lo rápido que puede y que su cojera le permite. Se ha puesto un grueso abrigo de piel y botas de montar. Apenas se tropieza con nadie por la calle, es un barrio tranquilo a ciertas horas, lo malo está cuando llegue al centro.
Ahora nieva en finos copos, caen suavemente, alguno de ellos se le pegan a Iván Mijáilovich en el poblado bigote pero el vaho de su respiración los convierte pronto en agua, y ésta no tarda en transformarse en hielo.
El jorobado ya está en el centro. El bullicio es alucinante. Los ciudadanos caminan deprisa, encogidos, golpeándose entre sí se lanzan gruñidos amenazantes. Los cocheros azuzan a los caballos para que vayan más aprisa, las farolas titilan con el viento, parecen también ellas muertas de frío. Una joven pasa junto a Iván y él le lanza una obscenidad. Ella, enojada, le grita:
- Y tú un jorobado. Aunque te escondas bajo ese abrigo tan grueso se te nota la joroba. ¡Sí, eres un jorobado despreciable con quien no me iría aunque pusieras a mis pies todas las joyas de la corona!
Algunos viandantes observan la escena, murmuran algo, mas no aflojan el paso, nadie se detiene. Un grupo de muchachos que juega en la calle acaba haciendo del jorobado la diana a la que van a parar todas las bolas de nieve.
Iván Mijáilovich, irritado, aprieta cuanto puede el paso. No le apetece el encuentro con sus amigos pero, se dice mientras camina, ya encontrará a su vez el blanco perfecto en el que poder descargar su ira. Tres calles más allá le aguardan dos de sus amigos. Se saludan con efusividad, en voz alta. Luego buscan un coche. Estacionado frente a una taberna hay un trineo vacío. En el pescante, inmóvil como una estatua de hielo, aguarda el cochero. Los jóvenes se paran delante de él, le ofrecen veinte copecs por ir hasta el puesto de policía. Los tres amigos suben al trineo a pesar de ser de dos plazas. Dos de ellos se sientan. El excelentísimo Iván Mijáilovich Chernenko se ve obligado a viajar de pie. Se siente denigrado, su ira, su odio, aumenta por momentos. No importa, la espalda del cochero, encogida o por el frío o por la edad, le queda tan a mano que con los puños cerrados le obliga a arrear al caballo, disfruta con cada latigazo propinado sobre el lomo del rocín.
Mientras sus amigos cuchichean, hablan de mujeres, de la borrachera que agarraron Vaska y uno de ellos en casa de Dukmasov, el jorobado insulta al cochero que se ha ladeado un poco para entablar algo de conversación. Pero el jorobado no le hace caso, se ríe de su feo gorro, se ríe de él, le riñe, es incapaz de escuchar el grito lastimero del anciano que busca un interlocutor al que poder contar su desgracia: la muerte de su único hijo. El jorobado, displicente, le responde:
- Antes o después todos moriremos. Y tú deberías despertar, mejor aún, resucitar y hacer que tu caballo vaya más aprisa. La muerte es algo natural… Además, pierdes el tiempo, ¿crees que me importa tu vida?
El anciano mira de nuevo al frente. En pocos minutos llegan al lugar convenido. Iván Mijáilovich paga los veinte copecs, se baja del trineo y con dificultad sigue los pasos de sus amigos que caminan por la acera a buen ritmo.
Se percata que durante todo el trayecto lo único que ha hecho ha sido insultar al cochero, descargar su ira sobre él, pero ni se ha preocupado en saber con todo detalle el por qué de esa visita al puesto de policía. Encoge los hombros y, como puede, sigue a sus amigos. Se dice: Una vez aquí es imposible huir. Se verá en unos minutos qué es lo que ocurre. Está a punto de resbalar pero se yergue de inmediato, se cierra el abrigo con aire digno, luego mueve la cabeza y añade: Odio los días de nieve y a las mujeres estúpidas que pasean embarazadas sobre su superficie resbaladiza. Me odio por no haber muerto entonces. Me odio por no quererme.

Domingo, 11-II-07 – De 18,55 a 20,35 p.m.

lunes, 9 de abril de 2007

Nueva Poesía Hispanoamericana

Portada del libro

En esta antología, coordinada por el poeta peruano Leo Zelada, y publicada por Lord Byron Ediciones, Madrid, enero de 2007, tengo publicados los poemas: Indefensa y Tengo miedo.



INDEFENSA

Inquieta, La luna se ocultó
Tras celajes de color violeta.
Y el cielo, púrpura, se cerró
Tras el último rayo de sol
Convirtiéndose, de repente,
En negra noche.
Y la mujer, indefensa, gritó
Como otras muchas noches.
Socorro y ayuda pidió
Pero nadie quiso oír sus voces.
Inquieta, La luna se ocultó
Tras celajes de color violeta.
Y la mujer, indefensa,
Gritó y gritó,
Pero nadie parecía escuchar su queja.
Y la luna, tras nubarrones violeta,
Lloró y lloró
Por la mujer violentada y muerta
A manos de su mal llamado amor.
Indefensa, la mujer,
Yacía ya sin color,
Sobre el suelo púrpura
De la fría y oscura habitación.
La mujer estaba
Indefensa, callada, quieta,
Tenía apagado el corazón.
Y la luna, avergonzada, inquieta,
Permaneció oculta, llorosa,
Tras celajes de color violeta.
Se escondía de la noche tenebrosa
Que tanto miedo le daba
Pues entre sus brumas
Un asesino, impunemente, caminaba
Satisfecho con su hazaña:
La mujer había sido acallada.
-------oo0oo-------


TENGO MIEDO

A Luis, siempre


Tengo miedo a la muerte,
A que, desprevenido, me arranque la vida.
Tengo miedo a la vida
Que, en fiero torbellino, me arrastra
Hasta un lugar incierto.
Tengo miedo a la soledad:
A no verte de nuevo,
A no escuchar tu risa, ni tu voz,
A no tener de tus palabras el consuelo,
A no sentir tus manos sobre mí
Ni su cálido tacto recorriendo mi cara, o mi pelo.
Si no te viera, tengo miedo,
Pues sería como estar muerto,
Si no te oyera,
Sería como estar muerto.

Tengo miedo a la muerte
No porque, desprevenido, me arranque la vida,
Sino porque de golpe me arrancaría de ti.
Tengo miedo a la vida
No porque, en su torbellino,
Me arrastre a un lugar incierto,
Sino porque me lleve a alejarme de ti.
Porque, tú, eres mi vida.
También eres mi muerte
En el momento en el que, ausente,
No te tengo junto a mí.

Tengo miedo a la muerte
Que es el no tenerte.
Tengo miedo a la vida
Que es el no vivirla compartida.
Tengo miedo a la soledad,
A que te vayas y no regreses jamás.

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Esta antología fue presentada en Madrid el miércoles 31 de enero de 2007 en la Librería-Bar "El bandido doblemente armado", propiedad de la escritora Soledad Puértolas.

Leímos nuestros poemas una decena de poetas después de ser presentados por el anfitrión y compilador, el poeta peruano Leo Zelada.

A pesar de ser una noche fría, el calor de los versos, el colorido diferente de cada una de las voces y de los estilos, caldeó el ambiente y lo llenó de palabras, de fraternidad, de amor. Sonamos en: argentino, canario, madrileño, valenciano, malagueño, catalán, peruano... ¡Tan diferentes pero tan iguales!

Yo, después de leer mis dos poemas, al regresar a mi puesto. (Esta foto debería de estar en último lugar, pero aún no me manejo bien con el blog).



Agradeciéndole a Leo Zelada el estar presente en esta nueva antología. Sólo pude decir cuatro palabras: el micrófono me impone demasiado, si a eso le añadimos los nervios porque tenía que leer mis poemas, en voz alta, y ante un grupo bastante nutrido de personas... ¡Uf!



Leo Zelada y yo. Él está leyendo mi biobibliografía.






Balbina Jiménez, poetisa valenciana, con quien tuve el honor de compartir mesa y lectura.

Leo Zelada, leyendo mi biobibliografía.
Yo, escuchándole atentamente.



De este día hay muchas imágenes guardadas en mi retina, muchas palabras, apretones de manos, besos, conocer a otros poetas... De todo ello, lo que me llegó al alma, fue el abrazo espontáneo de una señora mayor y sus palabras: "¡Qué maravilla de poemas, qué bien los he entendido!" No es que me eche flores, es que sucedió tal cual y eso gusta. Al menos, una de las personas allí reunidas, disfrutó con mi trabajo al que no suelo darle demasiada importancia.

lunes, 2 de abril de 2007

Biobibliografía -Enviada a Joana Pol para la entrevista en IB3radio-






SANDRA LLABRES, locutora de IB3radio
















JOANA POL, escritora y pintora mallorquina.












Presentación del libro de Isabel Díez Ménguez, abril de 2006, ANTOLOGÍA DE CUENTISTAS MADRILEÑAS.





Juana Castillo en el programa de Sandra Llabrés en IB3-Radio, con Joana Pol.
Y éste es el dossier con el programa de radio de Juana Castillo, aquí tenéis el videoclip con el fragmento de su lectura en el espacio literario ES RACÓ LITERARI DE 3 DE NIT, de Sandra Llabrés para IB3-Radio, con la colaboración de la escritora mallorquina Joana Pol.

1.- LEMA.- “Cientos de personajes y una autora en busca de Editor”, ó: “Antes de caminar con andador me gustaría editar un libro o dos”.

2.- BIOBIBLIOGRAFÍA. Mi nombre es: Juana Castillo Escobar. Nací en Madrid el 20 de Diciembre de 1954. Durante trece años y medio fui funcionaria, de las que funcionan, en el I.E.S. Vallecas I de Madrid. Por motivos personales solicité una excedencia. Intenté licenciarme (o doctorarme) en Historia del Arte, pero los exámenes se me superponían a la época de mayor trabajo en el centro, entonces "aparqué" mi carrera.Diplomada en Taquimecanografía.Durante cinco años acudí a la Escuela de Idiomas de Madrid donde cursé cuatro años, más el curso especial de francés que, unidos a los seis del Bachillerato, suman once de estudios de este idioma. También cursé tres años de inglés. Tengo algunos conocimientos de italiano.Soy pintora autodidacta, y durante un tiempo me dediqué a la artesanía en miga de pan, papier, estaño, pinté muñecas de escayola dándoles apariencia de porcelana...En el año 1997 empecé a asistir al Taller Literario de Clara Obligado (con quien he autoeditado cuatro relatos), a los cursos de relato breve:

- Curso: 1997-98. Profesor Paco Gil (él fue quien en este primer año me incitó a editar mi primer relato: "Mágico carnaval").
- Curso: 1998-99. Profesora Clara Obligado.
- Curso: 1999-2000. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2000-01. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2001-02. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2002-03. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2003-04. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2004-05. Prof. Clara Obligado.
- Curso: 2004 - 05. Escuela de Escritores de Madrid. Curso presencial de novela que imparte Ángeles Lorenzo Vime. Empecé a corregir mi obra titulada: Tiempo de sueños en "El Paraíso".
- Curso: 2005 - 2006. Escuela de Escritores de Madrid. Curso presencial de novela. Prof. Ángeles Lorenzo Vime. Continúo corrigiendo "Tiempo de sueños…"

Tengo autopublicados varios relatos en diferentes antologías:
"Mágico Carnaval" en: Cuentos para leer en el Metro. Editorial Catriel. Año 1999. (Edicº de Clara Obligado). Págs. 263, 264, 265, 266, 267 y 268."La faja, o ´A cada cerdo le llega su San Martín´" en: Historias de amor y desamor. Trivium, proyecto editorial, S. L. Año 2001. (Edicº de Clara Obligado). Págs. 199, 200, 201 y 202."Al final, Lucy" en: Historias para viajes cortos. Editorial Dragontinas. Año 2003. (Edicº de Clara Obligado). Págs. 199, 200, 201, 202 y 203."El quinto mandamiento".En "Un lugar donde vivir". Editorial Dragontinas. Año 2005. (Edicº de Clara Obligado. Colección de Nuevos Narradores-3). (Págs. 47-48-49-50 y 51). Este libro fue presentado en Madrid el 14 de Junio de 2006 en la Casa de Galicia.

* En junio de 2005 la Escuela de Escritores editó una antología: "Tusitala (el narrador)" -título propuesto por mí y votado entre otros sugeridos por el resto de los compañeros escritores-. Esta antología está editada por Adamar Servicio Integral de Ediciones. Participo con once microrrelatos bajo el título general "In crescendo". Son: El mundo y sus habitantes.En la huerta.Pirómanos.Luna llena.Primavera.Entre pañuelos.Nueva personalidad.Una apuesta.Un torneo en honor de Justa.Otro cuento de Navidad.El valle invisible.

* La Escuela de Escritores presentó el 24 de Junio de 2006 una nueva antología cuyo título es “Lugares de paso”, en este volumen participo con el relato titulado:“Diálogo de besugos”.

* La revista MH (Mujer de Hoy - nº 84. Semana del 18 al 24 de Novbre. de 2000. Pág. 62) editó un relato titulado:"El torneo".

* El periódico que redacta la Asociación de Vecinos de Aluche publicó en su número de Marzo de 2004 (en soporte papel y en su página web:
www.avaluche.com): "La faja o “A cada cerdo le llega su San Martín”".

* El periódico de la Asociación de Vecinos de Aluche, en su número de Marzo de 2006 publica en la página 14 el relato titulado:“¡Adiós, concha, adiós!”Nota.- Esta Asociación (AVA) solicitó mi ayuda en Enero de 2006 para que les instruyera en la preparación del 1º Concurso de Relatos Breves “José Gallego” (bases, puesta en marcha, premios, diplomas, etc.) del que, al final, acabé siendo nombrada presidenta. Y, en breve, quizá en Enero de 2007, abra el primer Taller Literario de Escritura Creativa en un local de la asociación del que seré directora.

* En la red, en la página: www.estandarte.com tengo publicados cinco relatos desde el 26 de mayo de 2004. Los títulos son:"El hijo"."Ocaso"."Una estación llamada soledad"."Vestidas de azul"."Hilando sinónimos".Y desde el 6 de Septiembre de 2006 publicaron los nuevos relatos:“Camino de vuelta”.“El Monte de la Soledad”.“En el principio (un pedacito de historia)”.“La casa abandonada”.“Un regalo de los dioses: Muñequita”.

* La revista cibernética Almiar-Margen Cero en su página web: www.margencero.com publica el relato titulado: "Alas de golondrina" (29-III-05). Y el espacio: "Personajes secundarios", de esta misma revista, publica:"La historia de la flaca" (13-V-05). -Personajes secundarios primera entrega-."La madre" (26-V-05). -Personajes secundarios segunda entrega-."La donante" (18-VIII-05). -Personajes secundarios tercera y última entrega-."El giraldillo" (Amor a primera vista) - Publicado el 1º de Julio de 2006, fue seleccionado para que formase parte de la revista Almiar que cumple este año su 5º aniversario.

* Desde el pasado 22 de Octubre de 2005 en la página web: www.YoEscribo.com hay colgados diez relatos bajo el título general de "Relatos para las cuatro estaciones". Son:Primavera: "Alcarrias". "Al final, Lucy". "El espejo de vestir". "El parado" y "Galileo Láinez Macho" con este relato el 26 de Abril de 2003 obtuve el Segundo Premio en el VII Certamen literario de Narrativa entregado por el Centro Cultural Extremeño de Aluche.Verano: "Álamos del paseo". "Hiperión". "Rojo atardecer". "El caso del tren fantasma", y "Misterioso rapto en el Quirinal".Nota.- Esta antología, Relatos para las cuatro estaciones, comprende también las épocas:Otoño, con los relatos: "Breve encuentro", inédito. "Ocaso" y "Una estación llamada soledad", publicados en www.estandarte.com Invierno. Relatos: "Don Benito y Fidela", inédito. "El hijo" e "Hilando sinónimos", publicados en www.estandarte.com "Las buenas intenciones", inédito. Y, "Vestidas de Azul", publicado en
www.estandarte.com

Relatos leídos a través de la radio:

* El 9 de Sepbre de 2004 leí un microrrelato en TeleMadrid Radio (Onda Madrid) titulado:"Hablemos de gnomos, elfos y hadas". Me dijeron que sería publicado en junio de 2005, aún no tengo noticias de ello.

* El 28 de Marzo de 2005, en Radio Carcoma, perteneciente a la revista Margen-Cero, leyeron el relato titulado:"Un regalo de los dioses: Muñequita".

Nota.- Estoy a la espera de que lean el relato titulado “Sin respuesta” a través de Internet en “El rincón literario de 3 de Nit” en la emisora http://ib3.es (Según Joana Pol este relato será leído el próximo mes de Diciembre).

El 25 de Octubre de 2005 envié a Rafael Cortés Minutti un relato: "El giraldillo" (Amor a primera vista) (Publicado en la página Web www.margencero.com el 1º de Julio de 2006). Y un poema: "El giraldillo". Según e-mail enviado por el Sr. Cortés estos trabajos serán leídos y estudiados en la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana (UV), en un futuro podrían ser editados. En Internet está en desarrollo una página en la que se mostrarán los relatos recibidos.

Registrados bajo el título: "Veintidós historias de mujer y un retrato" tengo los relatos:"Alas de golondrina". Publicada en www.margencero.com"Almudena", inédito."¿Cuántos tantos?", Publicado en la antología "Relatos para Sallent"."Cuatro mujeres distintas frente al espejo y una sola verdadera", inédito."Chincheta", inédito."Discrepancias", inédito."El café de los jueves", inédito."El nacimiento del dolor", inédito."El 69 de Baker Street", inédito."¡España va bien! (Un cuento de Navidad)", inédito."Esta silla es mía (Un día normal en la vida de una mujer)", inédito."Jueves", inédito."La faja, o Á cada cerdo le llega su San Martín´", publicado en: Historias de amor y desamor. Trivium, proyecto editorial, S. L. Año 2001. (Edicº de Clara Obligado). Págs. 199, 200, 201 y 202. En el periódico de la Asociación de Vecinos de Aluche y en my space."La historia de la flaca". Publicado en www.margencero.com. Personajes secundarios 1ª parte."La Madre". Publicado en www.margencero.com. Personajes secundarios 2ª parte."La mazurca de la vida", inédito."La mujer frente al espejo", inédito."Mágico carnaval". Publicado en: Cuentos para leer en el Metro. Editorial Catriel. Año 1999. (Edicº de Clara Obligado). Págs. 263, 264, 265, 266, 267 y 268."Pájaros en la cabeza", inédito."Reina de belleza", inédito."Viaje con Iberia a cualquier destino", inédito."Visiones", inédito.Retrato: "Una yonqui", inédito.

La Escuela de Escritores.com: www.escueladeescritores.com en su página "Tus libros favoritos" tiene tres reseñas hechas por mí a las obras:"El desierto de los tártaros", de Dino Buzzati (25-VII-04)."Tres rosas amarillas", de Raymond Carver (6-V-04)."La tía Tula", de Miguel de Unamuno (6-V-05).

Y en www.saladelectura.com hay otra reseña a:"La dama de blanco", de Wilkie Collins.

* El pasado año 2005 preparé poemas para ser convertidos en canciones para el cantante tinerfeño Miguel Páez González (nombre artístico: Pel). Los primeros poemas los he titulado "Contigo somos tres -Poemas para canciones 1ª parte-". Está compuesto este cuaderno por los títulos:Madrileña bonita.¿Infancia feliz?.¡Levántate y anda!En el nombre de un dios.Manos.¡No en mi nombre! – Publicado en la página
http://groups.msn.com/PoetasporlaPaz. Cuando el crepúsculo llegue.Ama.Baila para mí.Junto a ti.Ella.Susúrrame, amor, tus canciones.El agridulce bocado del amor.Ahora en el salón.Tocaste mi corazón.Contigo somos tres.Para ti, mujer.Melancolía.Fundido en tu cuerpo.Quiero ser.Tengo envidia.Nos separa un océano.Tus manos como agua.Clara fuente, agua mansa.Aguardo impaciente tu llegada.Te perfilo en otras pieles.Indefensa.El ángel del amor.Amor, busco la noche.No te conozco, pero te amo.Huiste, mujer.Súplica.Enredado en tu cabello.Jamás soñé.Perdóname, amor.

Los siguientes poemas aparecen bajo el título general de: "Amor callado, amor secreto -Poemas para canciones-". Este cuaderno está compuesto por: Paseando por Sevilla.Buscaré el Paraíso para ti.Luna.Un escalofrío de placer surca mi alma.Bajo el azul terciopelo de la noche.Esposa mía.Renata.Aún no se han ido las golondrinas.Somos dos, somos tres.El tiempo nos alcanzó.Como un potente alazán.Camino entre corales.Tango.El mar.Bienaventurados.Se encendió la luna.La mañana de San Juan.Un sueño de amor.Está en mí quererte.Amor y dolor se funden.Tan lejos.Se marcharon las golondrinas.No digas no.Camino.Mi canción.Como un dios.Aunque tú no lo quieras.Amor callado, amor secreto.Sueño.Mendigo.Hace frío fuera.Aroma de mujer.El amor.Dicen.Tú permaneces.Si volvieras.Ángel.Miro tus ojos.Faro de luz.Cada uno de nosotros. Puesto en my space el 17-VIII-06.Tengo miedo.Tu piel.La máscara.Vente conmigo (Terceto).El viento del otoño.Te siento (Copla).La amistad.El cisne.La luna pintó de plata.De piel oscura.Nueve días de Julio.Aunque tengas que dejarme.Rosas que por ti corté (Cuarteta o Redondilla).No seas quisquillosa (Seguidilla).Mira qué bien te veo (Seguidilla).Son los ojos (Seguidilla). Enviado a Francisco Arroyo para que forme parte del libro Creadores III.Me han dicho (Seguidilla).El giraldillo. Enviado a Rafael Cortés Minutti una variación de este poema.Abrázame tan fuerte como puedas.Puedo escuchar la voz del silencio.Si la fuerza de este amor.Llueve intensamente sobre el mar.Hipnotizado.Fue una tarde oscura.Dime quién ocupa tu pensamiento.Pleamar.Vamos, niño, muévete.Un, dos, tres. Vamos, niña, a bailar.La rosa roja que te regalé.Baja niña a tu portal (Canción como para la estudiantina).Querría saber.El amor, cuando llega.De par en par.Ya va siendo hora de que te olvide.Tu imagen.Yo quisiera.Estás más cerca de mí.Te inundaré de besos.Te deseo, me arriesgo.
Nota.- Salvo los poemas que he colgado en "my space", el enviado a Rafael Cortés y los enviados a sendas antologías, el resto son inéditos. Están a la espera, alguno de ellos, a ser convertidos en canciones.

* En “my space” tengo colgados los relatos:“Discrepancias”. Fecha publicación: 5-II-06.“El baúl de los recuerdos”. Fecha publicación: 12-II-06.“Ensayo”. Fecha publicación: 20-II-06.“Apariencias, I y II”. Fecha publicación: 27-II y 5-II-06.“Día de la mujer… Trabajadora”. Fecha publicación: 12-III-06.“Tártaro club”. Fecha publicación: 20-III-06.“Sin respuesta”. Fecha publicación: 27-III-06.“Justo pago”. Fecha publicación: 5-IV-06.“En el principio (un pedacito de historia)”. Fecha publicación: 10-IV-06.“La noche, I y II”. Fecha publicación: 17-IV y24-IV-06.“El secreto”. Fecha publicación: 2-V-06.“¡Quién fuera avestruz!” Fecha publicación: 8-V-06.“Una lágrima entre la lluvia”. Fecha publicación: 15-V-06.“Íntimo y fascinante”. Fecha publicación: 22-V-06.“Desde lo más profundo del infierno”. Fecha publicación: 31-V-06.“Zenón y Diógenes”. Fecha publicación: 6-VI-06.“El regreso”. Fecha publicación: 13-VI-06.“Si cruzas”. Fecha publicación: 19-06-06.“La mar salvadora I, II, III, IV y final”. Fecha publicación: 26-VI; 3-VII; 10-VII y 23-VIII-06.“Esa señora que me mira desde el otro lado del espejo”. Fecha publicación: 25-IX-06.“Cuando mi Ángel se fue”. Fecha publicación: 17-X-06.“La hembra perfecta”. Fecha publicación: 27-X-06.“La niña”. Fecha publicación: 13-XI-06.

Los poemas:Del cuaderno “Contigo somos tres”:Madrileña bonita - Publicado el 16-X-05.¿Infancia feliz? - Publicado el 20-XI-05.¡No en mi nombre! – Publicado el 21-IX-06Del cuaderno “Amor callado, amor secreto”:Cada uno de nosotros. Publicado el 17-VIII-06.La amistad. Publicado el 2 de Febrero de 2006.De piel oscura. Publicado el 1º de Dicbre. de 2005.Vamos, niño, muévete. Publicado el 29 de Dicbre. de 2005. Y, Hoy tus lágrimas, que no pertenece a ninguno de los cuadernos anteriores. Publicado el 26 de Enero de 2006. Nº 393.- “Te deseo, muerte, mensajera del amor…” Poema en prosa que pertenece al cuaderno titulado “El amor, rosa y espina”, en el que estoy trabajando y recoge hasta el día de hoy (20-XI-06) un total de 417 poemas.

* También inéditas tengo escritas las novelas:"Tiempo de sueños en el Paraíso". "El corazón se me partió en mil pedazos"."Noemí"."Si las paredes hablasen"."Sangre en Nueva York".Y más de un centenar de relatos breves, cuentos infantiles en prosa y en verso, todos ellos inéditos. No incluyo sus títulos para no hacer más prolija esta biografía.


PREMIOS Y MENCIONES:

El 26 de Abril de 2003 obtuve el Segundo Premio en el VII Certamen literario de Narrativa entregado por el Centro Cultural Extremeño de Aluche al relato: "Galileo Láinez Macho o, algunas mujeres también son acosadoras" (Nota.- Desde el 22 de Octubre de 2005 aparece publicado en la página web: www.YoEscribo.com).


Participé en el II Concurso de Relatos para leer en tres minutos "Luis del Val", convocado por el Ayuntamiento de la Villa de Sallent de Gállego. Seleccionaron mi relato "¿Cuántos tantos?" para una futura publicación…"¿Cuántos tantos?" Fue Publicado el 25 de Octubre de 2005. La antología lleva el título de "Relatos para Sallent". Páginas 59-60.

El 27 de Junio de 2006 obtuve el Primer Premio en el V Concurso de Microrrelatos convocado por El Rincón de El Vago al hiperbreve titulado: “Fantasía”.


Nota.-
* La profesora Doctora de Filología de la Facultad Autónoma de Madrid, ISABEL DIEZ MENGUEZ, publicó una antología de cuentistas madrileñas, editado por la editorial “La Librería”. En dicha antología va incluida parte de esta biografía. La presentación de los libros: “Cuentistas Madrileñas” y “Antología de cuentistas madrileñas” tuvo lugar en Madrid el 4 de Abril de 2006. Leyeron relatos, entre otras: Montserrat del Amo, Rosa Montero, María Tena, Cristina Cerrada…, yo tuve el privilegio de poner la “guinda” con la lectura de un hiperbreve mío titulado: “Entre pañuelos”, al final del acto.


* FRANCISCO ARROYO CEBALLOS, pintor y escultor cordobés, ha promovido y llevado a cabo la publicación del “Diccionario Internacional de Arte y Literatura Contemporánea 2006”. Fue presentado en sociedad el pasado 14 de Junio en Córdoba, en A Coruña y, en Julio pasado, en Venezuela. En él también se hace una breve reseña de mi biografía.

* Fui nombrada en Junio de 2006, por la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos de Aluche (AVA), Presidenta del Jurado para llevar adelante el I Certamen Literario promovido por dicha asociación (I Concurso de Relatos Breves “José Luis Gallego”).

* He prologado la novela de un amigo, también escritor. Título: “Mutilados”, autor: Vladimir Tatis Pérez.

* En Enero próximo saldrá una Antología de Poetas Españoles del siglo XXI, editada por Lord Byron Editorial y dirigida por el poeta Leo Zelada en la que participo con algunos poemas en prosa y verso. Envié los títulos: “No digas no”, “amor callado, amor secreto”, “Mendigo”, “Dicen”, “Cada uno de nosotros”, “Tengo miedo”, “La luna pintó de plata”, “De piel oscura”, “Son los ojos”, “Me han dicho”, “Te deseo, me arriesgo”, “No en mi nombre”, “Encadenado”, “Fantasía” y once poemas en prosa. (Desconozco cuáles forman parte de la Antología. Éstos son los títulos de los que envié para que eligiesen los que consideren mejores).

* Hacia Abril saldrá el libro: Creadores III, bajo la dirección de Francisco Arroyo Ceballos; participo con un relato, “Un regalo de los dioses: Muñequita” y un poema “Son tus ojos.

* También me será auto publicado el relato: “Cinema la Flor”, a cargo de Clara Obligado (desconozco el título de la próxima antología y la fecha aproximada en que aparecerá).3.-


MANIFIESTO.- Me encantaría publicar mis obras en formato convencional: papel. Para mí es más entrañable leer las historias en letra de imprenta, pasar las páginas, sentir el tacto a veces rugoso, a veces satinado de las hojas, su olor característico cuando se trata de libros algo antiguos; me resulta entrañable y mucho más cómodo que sobre la pantalla del ordenador, que me está dejando cegata y es mucho más frío, no puedo hacer anotaciones al margen, subrayar las frases que más me gustan... También porque desde que supe leer comprendí que quería escribir, inventar historias tan maravillosas como las que estaban escritas en aquellos viejos libros.Me gustaría darme a conocer a través de su emisora no por dar relieve a mi ego personal, sino por ver si soy capaz de atraer la atención del público y para quitarme una espinita como esta historia que le cuento a continuación:En una editorial me dijeron que los relatos eran buenos, fáciles de leer, amenos, que a algunos habría que corregirles algo, poca cosa… PERO:- como no era conocida tenía pocas posibilidades de ser publicada,- si saliera en TV en alguno de los muchos programas “rosa” que había entonces (y sigue habiendo) durante la sobremesa, entonces sí que saldrían mis relatos al mercado en un par de meses como mucho,- que si fuera el asesino de las niñas de Coín (así me lo dijeron, no es guasa porque con esas cosas yo no juego) estaría en las librerías YA,- que si fuera la esposa de algún ex presidente, escritor o famoso o famosillo, de la índole que fuera, también me ayudaría para sacar adelante mis obras (en cuanto a esto pude decirles, pero me callé: sí, soy esposa de un ex presidente, de comunidad de vecinos, pero ex presidente al fin; mi marido es escritor, de libros técnicos, pero es famoso entre sus alumnos y los técnicos que buscan sus libros en McGraw Hill, pero esto, claro, no vende).Para consolarme me dieron dos posibilidades: presentarme a los mil y un concurso literario (que, según tengo entendido, los de gran importancia los premios están dados de antemano) o la autoedición, que al fin y al cabo es lo que hago.





4.- Les envío el relato: “Sin respuesta”. (Fue elegido este fragmento para leerlo en la emisora)







SIN RESPUESTA



En homenaje a todas aquéllas mujeres valientes que durante la guerra, cualquier guerra, quedan en la retaguardia aguardando a sus hijos, esposos, hermanos, padres, y son pasto de los buitres que combaten en nombre de unos falsos ideales, en nombre de Dios o, simplemente, por dar alas a su ego inflamado.







Sólo me estaba pidiendo una respuesta, y eso era lo que me aterraba: el no poder decir nada, porque en realidad yo no sabía nada.El hombre de la camisa negra cargado de medallas, pelo engominado y bigote fino clavaba sus ojos acerados en mí. Él guardó silencio y dio paso a los otros. Sin palabras daba órdenes a sus subalternos, sólo le bastaba un movimiento de sus manos y ellos interpretaban sus deseos. Yo le veía sonreír. Bajo aquel bigotito su boca era de escualo dispuesto a engullirme, pero él no se movió del sillón, permaneció sentado tras el escritorio negro, todo allí era negro, asqueroso. En cuanto a aquellos esbirros, sus miradas eran conminatorias; sus palabras, soeces; los gestos, agresivos. Y yo, sola, en medio de aquella estancia a medio iluminar, con olor a cloaca y donde la humedad chorreaba por las paredes creí morir. Pero siempre he sido fuerte, al menos eso me decían: “Vamos, que tú puedes” y he vivido pudiendo, pero ahora creo que las fuerzas me abandonan por momentos, sólo quiero dormir, no pensar, dejar de sufrir… Dejar de sufrir… Si ellos quisieran olvidarse de mí por unos momentos, si dejasen de apalearme, de escupirme, de chillarme, de…, entonces podría dejar de sufrir.Creo que perdí el conocimiento. Sólo recuerdo el aliento fétido de una de aquellas alimañas contra mi cara, su sudor contra mi cuerpo y sus últimas preguntas:- ¿Qué hacías allí? ¿Eres una espía? ¿Les pasas información a los rojos?Escuché, amortiguadas, el sonido de las campanas del reloj. Daban las tres, no sé si de la madrugada o de la tarde. No era consciente del tiempo que pasé encerrada en aquel cubículo oscuro y apestoso. Cuando la consciencia volvió a mí noté que yo también apestaba. Mi piel estaba pegajosa, la boca seca y llagada, los ojos pegados por legañas y lágrimas involuntarias. Toda yo era una llaga. Se me puso piel de gallina al recordar las vejaciones sufridas. Entonces rompí a llorar con rabia.




5.- Canción que elegiría: “Libre”, de Nino Bravo; el “Adagio” de Albinoni; “Por ti volaré”, de Andrea Bocelli o “Al alba”, de Aute. De todas ellas pondría el Adagio como música de fondeo para la lectura y “Al alba” o “Libre”, al final… He añadido la canción de Andrea Bocelli porque me apasiona.


NOTA.- Este es el dossier que envié en Julio a Joana Pol para ser leído por la radio. De Diciembre hasta el día de hoy mi bibliografía ha variado engrosando el número de mis trabajos.













Presentación virtual de mi último libro: "Palabras de tinta y Alma"