miércoles, 28 de noviembre de 2018

V JUEVES EN VERSO - Recital de Música y Poesía por los Derechos Humanos

El tiempo se me vino encima una vez  más. Tengo tres entradas en espera... pero esta convocatoria es para "ya".
En algún momento conseguiré publicar lo atrasado. De antemano agradezco vuestras visitas.
Comparto con todos vosotros esta convocatoria a la que he sido invitada a participar. Añadiré fotos y, a poder ser, el trabajo que leeré mañana en cuanto me sea posible.
¡¡Deseadme suerte!!


lunes, 30 de abril de 2018

23 de abril, DÍA DEL LIBRO - XXXVI Lunes Poético del Atelier - Fotos y mi lectura




El pasado lunes 23 de abril me reincorporé, por fin, a los "Lunes poéticos del Atelier". No me pude quedar hasta el final, como siempre hago y como me hubiera gustado, pero me fue de todo punto imposible: el dolor era más fuerte que el deseo de escuchar las lecturas de la mitad de los compañeros y las canciones y la música de nuestro cantante particular: Javier Calle. 
No les pude aplaudir, no me pude fotografiar con los amigos, tampoco saqué fotos (las que comparto a continuación son las que se hicieron durante el evento y que Félix, el alma mater del mismo, publicó en su página de Facebook y a quien se las "robé" con su beneplácito. Ahí van las fotos, primero la de los compañeros que me precedieron y, a continuación, la mía seguida por la la lectura de una de las ciudades de Ítalo Calvino que elegí.

Félix Martín Franco (con gorra) y Antonino Nieto dan comienzo al encuentro



Luis Fores

Félix M. F. y Paco Dacal


Félix M. F. y Santi de Vicente


F.M.F. y Tierry Isidra de Guzmán

Javier Calle
F.M.F. y María José Cortés Álvarez

Lola Palancar


F.M.F. y Antonio Ruiz Pacual




Matteo Barbato quien leyó la ciudad elegida en el idioma original: italiano



Francisco Luque Bonilla


Félix y yo

En este encuentro leímos la obra de Ítalo Calvino titulada "Las ciudades invisibles". Cada uno de nosotros eligió dos ciudades que, en un futuro más o menos próximo, tal vez se convierta en un audio libro.   
Las ciudades que yo elegí fueron: Zaira e Isaura de las cuales sólo leí la primera, Zaira. Y esto fue debido a que, en este encuentro, hubo lleno y tuvimos que acortar los tiempos de lecutura (algo que, a mí, me vino muy bien).
A continuación podéis leer la ciudad escogida por mi:



LAS CIUDADES Y LA MEMORIA. 3 - ZAIRA


Inútilmente, magnánimo Kublai, intentaré describirte la Ciudad de Zaira de los altos bastiones. Podría decirte de cuantos peldaños son sus calles en escalera, de qué tipo los arcos de sus soportales, qué chapas de Zinc cubren los techos; pero sé ya que sería como no decirte nada. No está hecha de esto la ciudad, sino de relaciones entre las medidas de su espacio y los acontecimientos de su pasado: la distancia al suelo de un farol y los pies colgantes de un usurpador ahorcado; el hilo tendido desde el farol hasta la barandilla de enfrente y las guirnaldas que empavesan el recorrido del cortejo nupcial de la reina; la altura de aquella barandilla y el salto del adúltero que se descuelga de ella al alba; la inclinación de una canaleta y el gato que la recorre majestuosamente para colarse por la misma ventana; la línea de tiro de la cañonera que aparece de improviso desde detrás del cabo y la bomba que destruye la canaleta; los rasgones de las redes de pescar y los tres viejos que sentados en el muelle para remendar las redes se cuentan por centésima vez la historia de la cañonera del usurpador, de quien se dice que era un hijo adulterino de la reina, abandonado en pañales allí en el muelle.
En esta ola de recuerdos que refluye la ciudad se embebe como una esponja y se dilata. Una descripción de Zaira como es hoy debería contener todo el pasado de Zaira. Pero la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos.

  

Una vista del Atelier

sábado, 21 de abril de 2018

XXXVI LUNES POÉTICO - 23 abril 2018


El próximo lunes leeremos, en lugar de nuestros poemas, un par de "ciudades" del autor ítalo-cubano: Ítalo Calvino. Lecturas que se convertirán en breve en un audio libro.
Espero no faltar este mes, de hecho ya grabé mis ciudades elegidas
Zaira e Isaura.
Cuando comparta las fotos del evento, compartiré también los textos leídos por mi. 
  

jueves, 19 de abril de 2018

Se me vino el tiempo encima...

Llevo tiempo queriendo compartir con todos los que me seguís y leéis los poemas que, a mi vez, leí en mis intervenciones de los "Lunes poéticos del Atelier".
Quise ponerme manos a la obra antes de que llegara un nuevo lunes y, al final, como digo en el encabezado: Se me vino el tiempo encima...
Así es, el próximo día 23 de los corrientes se llevará a cabo el nuevo encuentro al que, D. m., trataré de asistir (me he perdido los tres primeros de este año por motivos de salud, espero que a este vaya llueva, truene o caigan chuzos de punta).
Os preguntaréis, "Entonces, ¿qué quiere compartir si no ha participado en los últimos tres meses?", sencillamente, los poemas del último trimestre de 2017: los leídos en septiembre, octubre y noviembre (en diciembre, a causa de las fiestas, no tuvimos encuentro poético).

POEMAS SEPTIEMBRE 2017

Félix Martín y yo
XXXI LUNES POÉTICO EN EL ATELIER – 25-09-2017
COMPARTO POEMAS DEL ¿FUTURO LIBRO? TITULADO:
PALABRAS AL VIENTO - Poemas breves – Dividido en “capítulos”

Alma

 Líneas paralelas

Tu llanto – mi pena.
Tu alejamiento – mi condena.
Tu vida – mi vida.
Tu calma – mi tormenta.
Tu olvido – mi espera.
Somos dos líneas paralelas,
parece que se han encontrado…
tan sólo es una quimera
ch

Amor

 Vierto mi vida en la tuya

Vierto mi vida en la tuya cual agua cristalina
que avanza, sin miedo, en busca de su cauce…
Un amoroso cauce que abraza, que acuna,
que guarda, que acoge mi vida con amor
y la salva.

ch

Dedicados a…

 19 de agosto del 36

A Federico García Lorca


Un diecinueve de agosto,
amparados por el poder,
sacaron de su casa a Federico
para, con un tiro de gracia, acabar con él.
Un diecinueve de agosto,
de agosto del treinta y seis,
asesinaron a Federico…
Acabaron con su cuerpo
mas su voz sigue viva,
tan viva o más que en su ayer.
ch


De indignación y lágrimas

 Preservemos la Tierra

Preservemos la Tierra, está en nuestra mano el cuidarla...
Preservemos la Tierra, es quien sostiene nuestras plantas,
quien nos alimenta, quien nos guarda.
Preservemos la Tierra, dejemos de dañarla.

ch

Dolor y desamor

 Se perdió el Amor

Compuse sinfonías sin saber música.
Canté, sin tener voz.
Reí y salté alegre cuando te tuve.
Mas ahora…
                   Ahora todo quedó en silencio
                   desde que se perdió el Amor.

ch

Falsos haikus

 Mariposa en vuelo

Mariposa en vuelo
en el calor de una llama
arde tu cielo
ch


POEMAS OCTUBRE 2017




XXXII LUNES POÉTICO EN EL ATELIER – 30-10-2017
COMPARTO POEMAS DEL ¿FUTURO LIBRO? TITULADO:
PALABRAS AL VIENTO - Poemas breves – Dividido en “capítulos”

Lugares

Roma

Roma, ramo, amor, mora…
Cuatro letras, cuatro palabras
a cual más evocadora.
Roma, Ciudad Eterna.
Ramo, belleza y delicado aroma.
Amor, sentimiento raro.
Mora, fruto del bosque o… mujer hermosa.
Roma, ramo, amor, mora…

ch


Palabras

 Palabras al viento

Vuelan las palabras
hojas al viento que brotan
a veces del alma…
consigo llevan sosiego y calma.
A veces, las palabras,
nacen airadas, medrosas, huracanadas…
Palabras al viento pueden traer
desdicha o calma.

ch


Pensamientos

Quiero volar al sur


Quiero volar al sur junto a las golondrinas.
         Ser una más:
                   juguetona, reidora,
                   expandirme en libertad.
Mirar desde lo alto la Tierra
y soñar que en ella existe la Paz.

ch


Vida cotidiana

Unidos en compaña

A diario causa un gran dolor
ver y escuchar ciertas noticias
como el asesinato de otra mujer
o la muerte en masa de niños y familias.
¡Tomémonos del brazo de una vez!
¡Caminemos unidos en compaña!
Y, si así lo hacemos,
¿quién quedará para empuñar un arma?

ch

POEMAS NOVIEMBRE 2017



PARA EL XXXIII LUNES POÉTICO DEL ATELIER:

HOMENAJE A GLORIA FUERTES 

Lo primero que leí fueron estos dos POEMAS BREVES de GLORIA FUERTES

Aunque no nos muriéramos al morirnos

Aunque no nos muriéramos al morirnos,
le va bien a ese trance la palabra: Muerte.

Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo.

ch

En las noches claras

En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

ch


Luego leí este que le compuse a su memoria y que ya compartí en este blog. Este lunes se prolongó la velada hasta más allá de las once de la noche: leímos poemas de Gloria, contaron anécdotas quienes la conocieron, incluido uno de los poetas, además de ilustrador que dibujó uno de sus libros... Como música de despedida todos entonamos el famoso "Un globo, dos globos, tres globos...". ¡¡Una noche mágica en la que me sentí niña y sentí a mi niña de nuevo!!

Dedicados a...

Un cuento

Juana Castillo Escobar

A Gloria Fuertes

Te llamo: -¡Gloriaaa!

Fuertes gritos lanzo al viento

mas tú ya no me escuchas

porque vives entre los muertos.

Celebramos tu centenario.

¡Cien años ya de tu nacimiento!

…Y diecinueve en que huérfanos nos dejaste

con gran dolor y sentimiento.

Esta noche quisiera volverme niña de nuevo

y, al cerrar los ojos, -antes de que aparezca el sueño-

escuchar en tu voz… un cuento.

Viernes, 29-IX-2017 – 16,10 p.m.


jueves, 8 de marzo de 2018

Un relato por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Óleo pintado por mí (Juana Castillo) hacia 1995-96
Lo llamo "La segadora"
Es copia de una lámina de la cual desconozco el autor y el título

DÍA DE LA MUJER… TRABAJADORA
Juana Castillo Escobar ®



Este relato se lo dedico a todas las mujeres que, como yo, son TRABAJADORAS ANÓNIMAS; a todas aquéllas que no tienen un sueldo; a todas las que jamás se jubilarán y que son menospreciadas incluso por otras mujeres que sí salen a trabajar fuera, y que nos llaman, con desprecio, “marujas”. Gracias a muchas de estas “marujas”, ellas han podido llegar a donde ahora están. Yo, que he vivido las dos etapas: trabajadora y ama de casa a la vez; ahora ama de casa y escritora casi anónima, conozco las dos caras de la moneda y sé bien de qué hablo (aunque no mi caso).


Recuperé la consciencia con un terrible dolor de cabeza, también con unas náuseas que era incapaz de dominar, más bien ellas me dominaban a mí.
Miré a mi alrededor mientras trataba de incorporarme, porque, sin saber cómo ni desde cuándo me encontraba así, me desperté tumbada en el suelo en medio de un charco de agua y, ¡oh, Dios, creo que también orina y algo más! Me sujeté en los muebles, los reconocí: eran los de mi cocina, los que estaba limpiando cuando…, cuando… ¿Qué me pasó? Con mi mano derecha me di un par de golpecitos en la sien en el intento de poner en orden mis ideas, pero no podía recordar nada. Con ambas manos me así con fuerza a uno de los cajones del mueble que está debajo de la encimera, conseguí erguirme. Me arrastré un poco y logré sentarme. Con la espalda apoyada contra el frigorífico miré de nuevo a mi alrededor: recordaba aquel cuarto rectangular, el espacio no era amplio pero sí bien aprovechado, de losetas claras y muebles blancos, de paños de cocina de felpa de algodón con flores y pájaros, los que me compró mi madre a los diecisiete años, los que iban a formar parte de mi ajuar…
- Puagh, qué tufo –dije en voz alta y me tapé la nariz con dos dedos de la mano izquierda.
Intenté echarme hacia delante, pero el mareo continuaba.
- Tengo que levantarme del suelo –exclamé dándome ánimos-, tengo que recoger toda esta porquería. Darme una ducha y tratar de saber qué me pasa.
Pero no conseguí incorporarme. Cerré los ojos por unos momentos. Estaba cansada, muy cansada…
“Bailar pegados es bailar… Corazón con corazón, en un solo rincón…, dos bailarines”…
- Jopé, me estoy volviendo medio loca, o loca del todo –murmuré-. Esa es una canción del Sergio Dalma ese; ¿qué tiene que ver con lo que me ha pasado? ¡Mecachis! Y la escalera…, ¿qué hace tirada por el suelo?
La cabeza empezó a darme vueltas, entonces vomité, eché todo, lo poco o mucho que mi cuerpo tomó en las últimas horas.
- Ahora sí que tengo que salir de aquí, aunque sea a rastras. No, a rastras no, ¡menudo caos! Llenaría toda la casa de orines, vómito y excrementos y luego ¿quién los limpia? ¿Quién? ¡Yo, por supuesto!
Como pude me puse en pie. Me quité los pantalones; las zapatillas, que estaban para tirarlas directamente al cubo de la basura; la sudadera del chándal… Me quedé en ropa interior. De puntillas caminé tambaleándome como un bebé que empieza a dar sus primeros pasos hasta la puerta de la cocina. Aferrada con ambas manos en el quicio, asomé la cabeza por el hueco. Ante mí se abría el pasillo, largo y oscuro. Sentí una especie de chasquido en el interior de mi cabeza, era como una vocecilla que me decía: “Ve hacia adelante. La primera puerta a la izquierda es el aseo”. Hice caso y, sujetándome a las paredes, con cuidado de no mancharlas, llegué hasta el cuarto de baño. Abrí la mampara de la ducha, el grifo del agua caliente y, sin quitarme ni el sujetador ni las bragas, me metí bajo el chorro del agua. Dejé que ésta corriera por mi piel, por mi pelo, al cabo de unos minutos me desnudé, puse una buena cantidad de gel en el guante de crin y me restregué bien por todo el cuerpo, no quería que sobre él quedase ni el más mínimo rastro de aquel olor nauseabundo que tanto asco me daba… El olor… Era…, amoníaco, sí amoníaco.
Entonces empecé a recordar: estaba limpiando la cocina, la parte alta de los muebles con lejía y amoníaco para desincrustar la grasa cuando algo me enervó… Algo me enervó… Aún no estaban mis ideas del todo en su sitio.
Me aclaré el cuerpo y, con la misma energía, puse un poco de champú en el hueco de mi mano y lo pasé por mi cabeza. Noté el pelo duro, tieso.
- ¿Será que ayer estuve en la pelu? Cortar, teñir y…, ¿qué más? ¿La permanente? Puede ser… No, hace mucho que no piso la pelu, es una pérdida de tiempo y dinero; no están las cosas como para andar tirando los euros. ¡Ni que sobraran…! ¡Ah, ya caigo! Fue la niña quien me cortó y peinó estas cuatro cerdas que no se dejan domar. Sí, yo le dije: “no me pongas tanta laca que luego parece que llevo la cabeza almidonada”, pero ella, nada, como si le hubiera dicho todo lo contrario. El caso es que necesita hacer prácticas con alguien, ¿con quién mejor que conmigo? Me tiene cerca, siempre a su disposición y, además, le doy una propina para sus caprichitos… Creo que voy recuperando la consciencia, pero el dolor de cabeza no se va. En cuanto salga de la ducha: a limpiar la cocina. Y, en cuanto la limpie, me daré otro agua porque, ¡menudo tufo! ¡Ay, Dios, ay Dios, algo se está quemando! Creo que es el pollo que puse en el horno… No, si ahora me mataré por andar descalza y mojada… Bueno, no ha sido tan grande el estropicio: comeremos un pollo algo carbonizado, así no hay miedo que nos entre la gripe aviar de la que tanto hablan. Me pregunto, ¿desde cuándo se constipan las aves? Siempre he tenido pájaros en casa y jamás han estornudado; y, cuando de niña iba al pueblo de los abuelos, las gallinas campaban por sus respetos y no les pasaba nada… Ya que estoy aquí, limpiaré todo esto, que luego enseguida se me quejan de que no hago nada. ¡Ya sé por qué me he caído! Al oír al locutor… ¡Qué rabia me ha dado! Tanta que, por querer apagar el transistor, he perdido pie y me he ido al suelo; casi me parto la crisma. ¡Claro todo ha sido por escuchar, de forma machacona, que hoy se celebra el día de la mujer trabajadora! ¡De la mujer tra-ba-ja-do-ra! Sólo de las trabajadoras, vamos, de las que cobran un sueldo; en ese mismo saco han metido a empresarias emergentes, a asistentas, a conductoras de autobuses y camiones, a las típicas secretarias e, incluso, a las meretrices y, que conste, que yo no tengo nada en contra de estas señoras, pero que las incluyan como trabajadoras… En realidad sí, lo son: hacen un servicio a la sociedad y cobran un sueldo por él. Pero ¿quién se acuerda de las amas de casa? Como no cobramos, no cotizamos, por lo tanto: nosotras NO TRABAJAMOS. ¡Dios, por esto es por lo que me he dado tamaña costalada! Porque nosotras no existimos. Pero trabajamos, la mayoría nos levantamos con las primeras luces y acabamos nuestra jornada bien entrada la noche. No tenemos horarios. No tenemos edad de jubilación: podemos llegar a los noventa y seguir al frente de este barco que es la casa… Y, cuando te quejas: "hoy estoy molida" enseguida escuchas un incrédulo: "¿por qué?", como si al quedarte en casa todo fuera coser y cantar. Entonces, si te dejan, te explicas: "Porque he puesto cinco lavadoras". "Bueno, pero lava ella sola". "Claro, tendría que responder yo, pero ¿quién es la guapa que se agacha para llenarla? ¿Quién está delante de ella, de rodillas, seleccionando la ropa para que no se destiñan las prendas? ¿Quién tiende la ropa? ¿Quién hace "brazos" tirando de las cuerdas para tender, y luego para destender? ¿Quién dobla la ropa? ¿Quién la guarda, la plancha, la cose en caso de que exista algún desperfecto? Además, no sólo ha sido la lavadora: he pasado el aspirador…" "Volvemos a lo mismo, aspira sólo". "Claro, también sale solo del armario, se pone solo en marcha y camina solo por la casa; y pasar la fregona por el baño, pues igual; y limpiar el aseo, lo hace el superhombre que anuncia el limpiador; y preparar la comida, tres cuartos de lo mismo; y limpiar el polvo, a estilo Embrujada: muevo la nariz y el paño pasa sólo por entre los libros y las superficies de madera; y bajar a la compra y romperme la cabeza para saber qué pongo que pueda gustar a todos; y hacer cuatro camas; y tener la comida preparada y caliente según vais llegando todos…" No, las amas de casa no trabajamos. No trabajamos fuera, pero dentro no paramos. A esto añadiré que, sin ser licenciadas ni doctoras en nada en particular (aunque alguna puede ser que sí lo sea), podemos presumir de ser unas linces en Economía pues nos las vemos y deseamos para llegar a fin de mes sin deber un euro a nadie; solemos ser buenas doctoras: nada más ver la cara de tu marido o de tus hijos, sabes que algún mal les ronda: con ponerles la mano en la frente sabemos si tienen fiebre, entonces, de inmediato, preparas un vaso con leche caliente, miel y una aspirina; o si les notas la tripa dura, algo de estómago: dieta blanda, arroz blanco, pescadito hervido…; también solemos ser buenas enfermeras: les dan de baja y no nos separamos de la cabecera de su cama; no tendremos una licenciatura en Psicología, pero sabemos cuándo les ocurre algo que necesita ser contado, y escuchamos sin límite; también solemos tener conocimientos de fisioterapia: anda, mamá, dame un masaje en el cuello, lo tengo dormido… Y así con todo. Lo malo es que nos volcamos con los demás y, lo que es peor: en la mayoría de los casos no tenemos, a la recíproca, el apoyo que, en muchísimas ocasiones, estamos pidiendo a gritos pero que nadie es capaz de ver ni dar. ¿Nos acatarramos?, con cuarenta de fiebre estamos al pie del cañón, no tenemos derecho a estar de baja. ¿Nos duelen los riñones?, seguimos en la brecha y, cuando conseguimos sentarnos, la manta eléctrica es quien nos apaña un poco. ¿Nos duele el alma?, como no lo hablemos con alguna amiga, en casa jamás hay tiempo para atender las bobadas de una pre-menopáusica porque hay fútbol, estoy conectado en el Chat hablando con una amiga, o tengo prisa porque he quedado…
- Hola, ¡qué atrasada andas hoy!
- Sí, la mañana no se me ha dado muy bien. Tengo la cabeza y los riñones…
- Yo estoy matao. ¿Qué hay de papeo?
- Pollo asado, verduras al vapor y flan.
- Este pollo se te ha chumascao un poco… Gordi, últimamente estás muy torpe.
- Los años… Y, ¿qué tal el trabajo?
- ¡Uf, ni te cuento! Si vieras las movidas que hemos tenío en la fábrica. No puedes hacerte una idea. ¡Menos mal que tú no tienes que salir de casa a ganarte los garbanzos!
- Ya. ¿Qué ha ocurrido?
- El jefe, que anda haciendo limpia. Debe de querer quedarse con el mínimo de trabajadores. Todos estamos muy cabreados… Lo único así más llamativo ha sío que Vicente nos ha pedío a todos un euro…
- ¿Para qué?
- Para comprar rosas…
- ¿No serán para el jefe?
- No. Como hoy se celebra el día de la mujer trabajadora, Chente ha querío homenajearlas. Ha sío bonito, al menos ha roto la tensión del día. Todas se han puesto muy contentas…
- Ya. Y, ¿Vicente se acordará de llevar una rosa a su mujer?
- Ni idea. Bueno, ya sabes, Mónica es como tú: sólo un ama de casa.
Madrid, 12 de Marzo de 2006



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Nota.- Este relato está registrado en una antología que lleva por título: "El giraldillo (Veintiún relatos y un poema)". Núm. Expediente: 12/RTPI-004170/2006 - Núm. Solicitud: M-004098/2006 - Ref. documento: 12/029101.3/06 - Fecha: 24 de Mayo de 2006 - Hora: 12,22.

Está publicado en el libro "MÁGICO CARNAVAL y otros relatos" - Pág. 129 - Ediciones Cardeñoso - Año: julio 2016. 
Lo publiqué en este blog el 9/3/2010 y lo comparto, siete años después porque es un tema de actualidad.
Desde el 14-03-2017 – también está publicado en el blog de ASOLAPO-Argentina. Ver en el siguiente link:
























miércoles, 31 de enero de 2018

XXXIV LUNES POÉTICO - Lunes 29 de enero de 2018


El pasado lunes, día 29 de los corrientes, retomamos los encuentros poéticos del Atelier... Debí escribir "retomaron" ya que, a pesar de estar convocada, a pesar de tener intención de asistir, al final, todo se torció. 
Como hubiera dicho mi amiga Susana Simón, las maluras no me lo permitieron. ¡Y mira que me gusta ir y escuchar a los amigos cuando declaman sus poemas, o cuando Javier, o Juan Carlos, amenizan  la   noche con su música! En fin, espero que el mes que viene pueda retomar el hilo poético, así como compartir mis obras en este blog (llevo retraso de meses).   

lunes, 15 de enero de 2018

Presentación del libro "DELICIAS DEL CAMINO" de SUSANA SIMÓN CORTIJO


Madrid, 12 de diciembre de 2017 - Juana Castillo Escobar.- Hola, buenas tardes… ¡Qué añadir tras lo dicho por el padre Francisco y que vosotros no sepáis de Susana! Seguro que la conocéis mucho mejor que yo, al menos, en ciertos aspectos de su vida diaria.
Antes de entrar en materia debo presentarme. Me llamo Juana Castillo Escobar y soy escritora, al menos eso pretendo aunque no se es escritor hasta que no se tiene un cierto número de lectores y…, como diría Mayra en el “Un, dos, tres”, es cuanto precisan saber de mí porque la protagonista de esta historia es Susana y sus “Delicias”, de ellos son de los que tengo que hablar y, la verdad, no sé por dónde empezar a hacerlo: si de ella, de su libro o de ambos a la vez.
Imagino que saben que nuestra común amiga nació en Madrid, no importa ni la fecha ni el año y, si lo quiere revelar ella, que lo diga. ¿No? ¿Sí? Entonces continúo. Coincidí con Susana y con Elda López, quien también añadirá su granito de arena –quizás hablando de la bio bibliografía de Susana-, hace unos diecisiete años en un Taller Literario; ellas ya eran amigas cuando las pasaron al día y la hora a la que asistía yo. Enseguida congeniamos. En el Taller no sólo aprendimos técnicas de escritura, a corregir nuestras obras, a disfrutar de ellas… sino también a reírnos juntas, a ser amigas, amistad que, como podéis ver, perdura en el tiempo y este tema, el de la amistad, lo aprendimos muy bien, para mí lo calificaría de sobresaliente.
Debimos de asistir a aquellas clases en torno a cinco años seguidos luego, cada una de nosotras, tomó un camino diferente: Elda y Susana se decantaron por el teatro de aficionados y, la verdad, yo, que las he visto actuar, eso de subirse a las tablas a representar una obra no se les da nada mal a ninguna de ellas.
Disculpadme si me he ido un poco por las ramas… Vuelvo a lo que importa, a Susana y a su niño, el libro. Pido disculpas de nuevo si lo llamo “niño” pero es así como hablo de mis libros porque es así como los considero y, creo que, a los demás autores, les sucede lo mismo: sus libros son sus niños, sus bebés porque cada historia es eso, una especie de bebé que se desarrolla en nuestra cabeza, se plasma sobre un papel, a máquina o directamente en el ordenador y, el culmen de ese proceso, es el nacimiento, el que esas historias formen parte de un todo llamado libro.
Las DELICIAS DEL CAMINO de Susana tuve el placer de “saborearlas”, de conocerlas, en su periodo de gestación y nunca mejor dicho. Susana me lo envió para que le echara un vistazo y le ayudase a corregirlo (si era preciso) hará unos 9 o 10 meses. Lo leí con interés, me encontré con historias ya conocidas, antiguas y otras más recientes a ninguna de ellas tuve que ponerle pega alguna porque se desarrollaban de manera óptima.
Estas DELICIAS DEL CAMINO, que espero lleven a casa y las lean con agrado, no tienen un género definido. Me explico. Hoy día a todo hay que añadirle un calificativo, antes se hablaba de literatura y poco más y ahí están englobados los novelistas, poetas, dramaturgos, cuentistas, etc. etc. etc. Pero en la actualidad hay que añadir: novela romántica, negra, de intriga o, cuento fantástico, real, para niños…. De ahí que diga que el libro de Susana no se puede adscribir a un género en concreto porque es imposible que diga que se trata de un libro de relatos, no, porque no sólo son relatos los que aparecen en él, o de micro relatos porque estas historias tienen diferente extensión, no puedo decir que se trata de un libro de poemas… y es que, la obra de Susana, tiene, como las buenas zarzuelas de todo un poco: poesía religiosa y de amor, relatos, micro relatos, artículos, cartas, relatos dedicados, un apartado infantil… Me afirmo en ello, se trata de una obra literaria ecléctica y enriquecedora es, esa zarzuela –mal llamada “género chico”- en la que existe una trama que se representa teatralmente en prosa, con espacios musicales que dan paso al bel canto, a la poesía y a cuadros de danza popular ya convertida en clásica y en la que nunca, nunca falta, la pareja cómica cuyo cometido es quitar el posible acíbar a la historia algo que Susana -¿os habéis fijado que tiene nombre de protagonista de zarzuela ambientada en Madrid?- sabe hacer con maestría: poner una sonrisa en los labios y en el corazón del lector donde un minuto antes hubo una lágrima.
Disculpen si me he alargado en mi presentación pero estaría hablando de Susana y del libro largo y tendido…
Susana, gracias por proponerme para acompañarte en este evento que sé tan importante para ti y tu familia, me siento como la madrina en esta especie de bautizo de tu niño al que espero, todos los que nos acompañan hoy aquí, lo lleven a su casa y lo lean con mimo.
Ahora, antes de ceder la palabra a Elda López quien, seguro, tiene muchas más cosas que añadir, leeré un poema de Susana escrito un 15 de noviembre de 2002 y que viene como anillo al dedo en estos días. ¡Ah, imaginad la lectura con la música de “Ande, ande, ande, la marimorena”!

Se titula:

LOS  DONES  DE  DIOS


                                      Un ángel lo va anunciando
                                      y la Virgen canturrea,
                                      porque el Niño está llorando
                                      allí en Belén de Judea.

                                      Los pastores ya se acercan
                                      con sus inmensos rebaños,
                                      el Niño Jesús se alegra
                                      y les llena de regalos.

                                      A uno le da esperanza,
                                      otro necesita fe,
                                      aquél recibe templanza,
                                      éste luz, porque no ve.

                                      Todos somos el pastor
                                      que camina hacia Belén,
                                      nuestro regalo de amor
                                      recibiremos también.

                                      Muchas gracias hay que dar
                                      por estos dones sagrados,
                                      que no vamos a enterrar,
                                      sino a ver multiplicados.
Ahora sí me despido.
Muchas gracias a todos, que tengan una pacíficas y felices fiestas.
Elda, tu turno.



Madrid, 11 de diciembre de 2017
Juana Castillo Escobar





Nota.- De nuevo comparto algo "atrasado". De nuevo debo añadir algo que ya puse en la entrada anterior: Un mes más me "pilló el toro" y no por dejada, vaga u olvidadiza, sino por exceso de trabajo -o falta de horas en el día para poder llevar a cabo todo lo que tengo entre manos-Pero es la simple y pura realidad, se me acumulan las tareas, la vida también pone la zancadilla y es como si disfrutara manteniéndonos en un constante desequilibrio, en una zozobra en la que piensas "me caigo, no me caigo... me tengo que levantar pero algo no me lo permite". En fin, puedo y quiero compartir con todos vosotros la alegría de una gran amiga, de una tarde fría en lo meteorológico mas cálida en lo humano. ¡¡Nunca he asistido a la presentación de un libro tan multitudinaria como esta... Susana, eres un crack: FELICIDADES!!  











Autora: Susana Simón Cortijo
Título: “Delicias del Camino”
Género: Variado (poesía, relato, micro relato, artículos...)
Tapa blanda: 254 páginas
Editor: Punto Rojo Libros S.L. (13 de junio de 2017)

Idioma: Español