domingo, 1 de abril de 2007

Antología: "Poesía Española del siglo XXI"



En esta antología, coordinada por el poeta peruano Leo Zelada, y publicada por Lord Byron Ediciones, Lima 2006, tengo autopublicados los poemas:
Nacer en la muerte (del cuaderno inédito Poemas en Madrid, 2004).
En el nombre de un Dios (del cuaderno inédito Contigo somos tres, 2005).
El mar (del cuaderno inédito Amor callado, amor secreto -poemas para canciones-, 2005).
Poetisa (del cuaderno inédito Poemas en el Puerto de la Cruz, 2005).
Melancolía, Tus manos como agua y Clara fuente, agua mansa (del cuaderno inédito Contigo somos tres, 2005).



NACER EN LA MUERTE

Disolverme en el caos
Ese universo al que filósofos y científicos
Dicen que pertenezco.

Evaporarme en la nada
Ser un punto de luz
Una mirada en el cielo estrellado.

Disolverme en el mar,
Volver a ser agua,
Morir en el nacimiento,
Nacer en la muerte: embalsamada.
---oo0oo---
EN EL NOMBRE DE UN DIOS

En el nombre de un dios:
Jehová, Cristo, Alá, Visnú o Rama,
Odín, Thor, Ares, Marte
O alguna deidad maya,
Azteca, egipcia, asiática
O de Australia…
El hombre fuerte,
Tras el escudo de ese dios se ampara
Y
Viola, insulta, invade, arrasa…
Se apropia de otras tierras,
Desvalija, mata a sus semejantes
Que se quedaron en la retaguardia:
Tullidos, niños, enfermos, ancianos, mujeres…
Miles de almas que mueren impunemente
Bajo la bota bien armada
Del caudillo que, para su provecho,
En el nombre de un dios
A sí mismo se proclama:
¡Libertador de los hombres!
¡Vengador por las armas!
En el fondo y en la forma
Simple asesino.
Asesino de masas.
Y, por mucho que se piense
De legalidad investido,
No podrá dejar de ser asesino:
Sí, asesino,
Al que ningún dios ampara.

---oo0oo---

EL MAR

El mar espejea azulón
Por entre las negras rocas de lava.
Dormido, las besa,
O, furioso, contra ellas estalla
Convertido en olas de blanca espuma,
En rompiente espuma blanca.
El mar, el mar que te circunda
Es tu feroz guardián.
Él vela para que vivas
Rodeado,
Prisionero de sus aguas.
El mar espejea azulón
Y te refleja
En sus límpidas aguas,
Pero no deja
Escapar a su presa
A quien guarda con celo
De ferviente enamorado.
Tú en tu isla,
Aislado,
Eres feliz contemplándote
Por el mar rodeado
Que tu entorno azulea
Y rompe, contra las rocas de lava,
Convertido en blanca espuma
De olas enamoradas.

---oo0oo---


POETISA

Poetisa sin voz
No es poetisa…
Ripiadora, aprendiza,
Imitadora que agoniza
Por dejar sobre el papel
Lo que el alma guarda,
Lo que no exterioriza.
Poetisa sin inspiración
Tampoco es poetisa…
Estudiante de un oficio
Que no es tal,
Que improvisa.
El sentimiento es panal
En el que duermen las avispas
Que aguijonean al ingenio
Cuando este se descuida.

---oo0oo---

MELANCOLÍA

Melancolía.
Qué largo puede ser un minuto,
Qué corta llega a resultar la vida.
Melancolía.
Qué tristeza la del solitario,
Qué belleza la de la fértil naturaleza.
Melancolía.
Qué sufrimiento nos lleva a amar mejor
Qué secreto de amor guardan tus labios rojos.
Melancolía.
Qué minuto más gozoso el del amor
Qué eternidad más afligida la del adiós.
Melancolía.
Qué suave terciopelo el de tus manos.
Qué áspero el despertar de un dulce sueño en el que tú estás.
Melancolía.
Vivir riendo por fuera cuando el alma,
Por dentro, de amor llora dolida.
---oo0oo---

TUS MANOS COMO AGUA

Tus manos, como agua,
Refrescan mi piel amodorrada.
Tus manos, puro raso,
Se pasean sobre mí, soberanas,
Haciéndome vibrar
Como guitarra bien templada.
Tus manos pueden ser:
Tranquilas, susurrantes, lluvia mansa
O procelosas como encabritado mar.
Tus manos, como el agua,
Saben ser amantes
Cada día nuestro, al despertar.
Tus manos, siempre.
Tus manos, mías.
Tus manos, compañeras, a mi lado,
Hasta el fin de nuestros días.
---oo0oo---


CLARA FUENTE, AGUA MANSA

Clara fuente que mi sed apagas.
Agua mansa que por la ladera,
Por la curva de mi seno avanzas
Buscando el dulce centro
De mis entrañas.
Clara fuente, agua mansa
Y silenciosa que resbalas
Por sobre mi piel febril
Que te busca y no te halla.
Clara fuente que mi sed apagas.
Agua mansa que aplacas
De mi amor las llamas.
Clara fuente,
Ven y apaga mi ardor presente.
Quiero anotar que la publicación de estos poemas me costó un triunfo. Me daba vergüenza el que mis ripios, como yo los llamo cariñosamente, salieran a la luz. Pero más vergüenza aún me dio cuando el 1º de Diciembre de 2006 fueron presentados en Madrid y tuve que leer cuatro de ellos, en voz alta, delante de una nutrida concurrencia que acudió a dicha presentación. Tal vez en días posteriores ponga una entrada hablando de este evento.

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