sábado, 25 de noviembre de 2017

XXXIII LUNES POETICO lunes 27 noviembre 2017 - Homenaje a GLORIA FUERTES


Un mes más me "pilló el toro" y no por dejada, vaga u olvidadiza, sino por exceso de trabajo -o falta de horas en el día para poder llevar a cabo todo lo que tengo entre manos-.

Hemos llegado casi a fin de mes. Pasado mañana lunes nos reunimos, una vez más, en el café de La Llana, una serie de amigos para leer, en esta ocasión, poemas de Gloria Fuertes para homenajearla en el centenario de su nacimiento (serán poemas de ella, también nuestros dedicados a su memoria). Un par de poemas de la autora los podéis encontrar en este blog, en la página dedicada a "Mis poetas consagrados", picad en el siguiente enlace:




El poema de mi autoría e inédito hasta hoy y que leeré en este evento, lo comparto con todos ustedes:

Un cuento

Juana Castillo Escobar

A Gloria Fuertes
Te llamo: -¡Gloriaaa!
Fuertes gritos lanzo al viento
mas tú ya no me escuchas
porque vives entre los muertos.
Celebramos tu centenario.
¡Cien años ya de tu nacimiento!
…Y diecinueve en que huérfanos nos dejaste
con gran dolor y sentimiento.
Esta noche quisiera volverme niña de nuevo
y, al cerrar los ojos, -antes de que aparezca el sueño-
escuchar en tu voz… un cuento.

Viernes, 29-IX-2017 – 16,10 p.m.

domingo, 29 de octubre de 2017

XXXII LUNES POÉTICO - Lunes 30 de octubre 2017



No me ha dado tiempo de añadir comentario alguno sobre el pasado XXXI Lunes poético cuando, sin darme cuenta, mañana celebraremos en XXXII. Se fue otro mes de manera casi imperceptible.
Espero, en una entrada posterior, añadir imágenes de ambos eventos y los poemas leídos el mes pasado (septiembre) y los que leeré mañana.  

Dos meses después añado algunas fotos:



Félix Martín Franco
Félix Martín y Enrique de La Llana
Félix Martín y Matteo Barbato
Félix Martín y yo
Juan Carlos M, Cristiano
Lola Palancar
Montserrat F. Mateo
Paco Dacal

Antonio Ruiz Pascual


Carmen Ausin


Santi de Vicente


José-Luis Álvarez

Félix y Juana Castillo Escobar

lunes, 23 de octubre de 2017

Mágica presentación del libro "Mágico Carnaval y otros relatos" - II


Tras las palabras de Félix Martín Franco, Susana Simón Cortijo continuó, con su estilo distendido y directo, hablando del libro y de mi persona.
El comienzo del vídeo está "recortado", creo que Susana empezó su charla desde el momento en el que nos conocimos, dieciocho años atrás, en el taller literario de Clara Obligado (Elda López,  sentada en la sala, Susana y yo).
Y, el final del vídeo también está recortado, en este caso por causas técnicas: la batería de la cámara dijo que ya no daba más de sí y dejó de grabar. ¡¡Lo lamento mucho, Susana!! 

domingo, 22 de octubre de 2017

La mágica presentación que llevó a cabo Félix Martín Franco al presentar "Mágico Carnaval"

El pasado miércoles, 18 de octubre de 2017, en la biblioteca "Iván de Vargas", una tarde lluviosa, desapacible y oscura, nos reunimos una serie de amigos y yo en torno a mi libro de relatos "Mágico Carnaval"
Félix Martín Franco fue el encargado, en esta ocasión, de presentar mi trayectoria literaria por este mundo de las letras. En el título que le he puesto a la entrada (bastante redundante, lo reconozco) lo digo todo del buen hacer de Félix, porque hizo magia con las palabras, con la historia, mi historia. ¡¡Gracias, Félix, estuviste genial!!
Adjunto el vídeo con su intervención. Espero que sea de vuestro agrado:


En entradas posteriores compartiré fotos y la intervención de Susana y mía.

lunes, 9 de octubre de 2017

Presentación del libro "MÁGICO CARNAVAL y otros relatos" de Juana Castillo Escobar



Hola, me llamo “Mágico Carnaval y otros relatos”

Mi autora es Juana Castillo Escobar 

Me presentarán en sociedad ella y los escritores: 
Susana Simón Cortijo y Félix Martín Franco.

Dicha presentación será el próximo miércoles día 18 de octubre a las 19 hrs. (siete de la tarde)

en la Biblioteca Pública Municipal “Iván de Vargas” 

sita en la calle San Justo, nº 5

Podéis venir en Metro y bajaros en las estaciones: 

La Latina y / o Tirso de Molina 

o, en los autobuses, 31, 50 y 65



Para los curiosos os cuento que guardo en mi interior una serie de Relatos a los que dieron forma en las Ediciones Cardeñoso. 
Desde Vigo llegué a casa, un 27 de Julio de 2016.
Tengo una linda portada que dibujó Higorca Gómez.
Soy de buen papel y tengo 191 páginas para tu entretenimiento.
A pesar de ser tan joven ya tengo un D.N.I. / ISBN: 978-84-8190-863-3
Si me queréis llevar con vosotros... valgo: 15.- €

¡¡Os espero. Gracias!!




sábado, 7 de octubre de 2017

XXXI Lunes Poético del Atelier - 25 de septiembre de 2017


El pasado lunes 25 de septiembre, una vez más, fui convocada junto con otros compañeros y amigos poetas por Félix Martín Franco para compartir en "El Atelier de La Llana" mis obras.

Leí cuatro poemas breves de un futuro libro que, espero, vea la luz muy pronto. Tal vez en los primeros meses del año próximo...???

Comparto algunas fotos de nuestro primer encuentro o, ¿por qué no llamarlo, comienzo de curso?

Nataly Jorge
Montserrat Fernández Mateos



Félix Martín (sin gafas) y Antonio Ruíz Pascual (con tirantes)

Francisco Luque



Liki Lombo


Félix y Santi de Vicente

Juan Carlos M. Cristiano (con sombrero) y Javier Calle, músicos - En el centro, con camiseta blanquiazul uno de los poetas

Leticia (Oropéndola)


Lola Palancar



Félix y yo


Antes de despedirnos una vez finalizadas las lecturas y las canciones...
Montserrat, Marcelino, Valia, José Luis, Natalie, Lola y yo



viernes, 29 de septiembre de 2017

Memoria de la presentación de MÁGICO CARNAVAL y otros relatos el 15-12-2016 en la B. P. M. «Ángel González» de Madrid


Artículo.- Viernes, 29-IX-2017 – Día de los arcángeles S. Miguel, S. Rafael y S. Gabriel. 
Por… Juana Castillo Escobar.


Antes de que la memoria falle, antes de que pase más tiempo y un evento quede solapado por el siguiente, hoy quiero traer a este espacio y a la memoria la presentación del libro «MÁGICO CARNAVAL y otros relatos». 
Llegada del libro a casa: 27-07-2016
Digamos que nació en el instante mismo en el que llegó a casa un miércoles: el 27 de julio de 2016. Trajo consigo alegría, ilusión, un nuevo niño que sumar a una familia ya numerosa (con él son cuatro las obras en solitario, amén de algo más de una treintena de obras en compañía de otros autores). De inmediato me puse en contacto con la Directora de la biblioteca del barrio, la Ángel González, para saber cuándo lo podría presentar en ella al igual que hice, años atrás, con el libro de poemas «Perlas de Luna». Me pasé por la biblioteca en julio, quedamos en vernos, la directora y yo, dos meses después: un 13 de septiembre –no se me olvida la fecha porque coincide con el aniversario de la muerte de mi padre…-. Charlamos. Le llevé el libro, dos para ser más exactos, uno para ella y otro para que formase parte del fondo de la biblioteca (el carnaval no iba solo, también llevé las dos obras publicadas en Rumanía: «Zarzuela literaria» y «La mar salvadora»). La Directora me afirmó que, en breve, me darían fecha… quedó emplazada su presentación para el 15 de diciembre de 2016, jueves, a las siete de la tarde en la sala polivalente. ¡Ya sólo quedaba tener paciencia y esperar!
Y, durante esa espera que, creo recordar, se me hizo eterna, «MÁGICO CARNAVAL» empezó su andadura en solitario surcando los aires por correo postal.
Lentamente pasaron los meses, las semanas, los días…



El 28 de noviembre, lunes, salió de casa para una primera, o previa, presentación; esta tuvo lugar en los «Lunes poéticos del Atelier», encuentros literarios que dirige con gran maestría Félix Martín Franco cada lunes de fin de mes. Allí di a conocer el libro, leí el primero de los relatos y, aunque parezca feo el que sea yo quien lo diga y escriba (es tan cierto como el sol que brilla en el cielo), ese relato obtuvo una gran ovación así como algún que otro ¡Bravo! por parte de los compañeros y amigos escritores. Regresé al lugar en el que estaba sentada con el corazón bombeando a toda prisa, las manos heladas, la boca seca y un nerviosismo difícil de contener. Llevé un par de libros, el que leí y otro para enseñarlo… los vendí de inmediato. Todos se interesaron por la obra… ¡Les había gustado! ¡Qué gran acogida, no me lo podía creer!


Llegó diciembre... Ese mes, la vida, que siempre hace de las suyas, consiguió que el suelo familiar temblase bajo nuestros pies y todo empezara a ir de mal en peor: mi madre tuvo la aciaga fortuna de romperse la cabeza del fémur el día 1 de diciembre, el 2 la operaron y, desde ese momento, hasta el día 31 de diciembre, pasó sus días en el hospital y nosotros visitándola a diario y sin poder hacer nada más… No pude atrasar la presentación del libro porque todo estaba en marcha: la sala estaba ocupada para llevar a cabo en ella distintos actos hasta junio del año siguiente, además, tampoco yo sabía lo que iba a suceder los meses posteriores; la biblioteca ya tenía preparados los carteles; las personas a las que les pedí que me acompañaran en la presentación dejaron de hacer otras cosas para estar a mi lado, las comprometí y se comprometieron conmigo. No tuve ni tiempo ni ganas de darle a la presentación del libro la importancia debida. No le hice la promoción que se hubiera merecido porque no tenía ganas de nada. ¡Un desastre!
Subdirectora de la biblioteca presentando el libro, la autora-yo- y las personas que me acompañaron
El tiempo rodó, llegó aquel jueves 15 de diciembre. Un día obscuro (no fue sólo que estuviera obscuro, es que, en diciembre, a las 7 de la tarde ya es noche cerrada), lluvioso y, para mí, triste y desangelado… Cuando llegamos a la biblioteca los libros, mi marido y yo, Ismael Merino –más conocido como Yeyo, músico, cantante, actor y locutor- ya estaba en la sala preparando el enorme teclado con el que puso el fondo musical al evento. ¡Ni se imagina cuánto y cómo le agradecí y agradezco su colaboración! ¡Recorrió medio Madrid, en metro, para acompañarnos con sus acordes! ¡Qué gran persona y amigo!
Poco a poco se fueron incorporando otras personas: mi hija que llegaba de trabajar; Elisabetta Bagli y Julia Gallo (escritoras/poetas que me ayudaron en la presentación, la primera glosando el libro; la segunda mi bio bibliografía), Susana Simón, gran amiga y, como yo, antologada y calificada por Isabel Díez Ménguez como «cuentista madrileña» (así aparecemos en su libro titulado: «Cuentistas Madrileñas»). Susana no sólo vino a acompañarme, también intervino leyendo uno de los relatos; ella, con su gracejo y «saber estar» frente al público gracias a sus apariciones teatrales con su grupo de amigos de actores noveles, supo darle voz a la historia. La subdirectora de la biblioteca dio comienzo al acto con las presentaciones de todos nosotros, un poco más tarde se incorporó la directora.

Yeyo, Elisabetta, yo y Julia


Susana Simón, Julia, yo y Elisabetta


Con sinceridad, no hubo gran cantidad de público en la presentación, todo hay que decirlo, pero sí el suficiente para que, al final, resultara una tarde inolvidable. Mantuvimos una charla muy amena entre quienes formábamos la mesa y las personas que nos acompañaban. Hubo muchas y buenas preguntas sobre literatura, libros, lecturas, mi forma y gustos a la hora de escribir, cuáles son mis fuentes de inspiración, etc. etc.
Sin olvidarme de mi madre en ningún momento, de que al día siguiente tendríamos que cruzar Madrid de oeste a este para ir a visitarla al hospital, aquella hora u hora y media consiguió llevarse nervios, miedos, disgusto y traerme una calma perdida más de quince días atrás.
Solo me resta añadir que, en breve, «MÁGICO CARNAVAL y otros relatos» pasará una nueva prueba: otra presentación en sociedad; en este caso el evento tendrá lugar en la biblioteca Iván de Vargas donde duerme desde primeros de septiembre con otros compañeros de letras.
Imagino que el nuevo niño volverá a traerme alegría.





En Madrid, el viernes, 29-IX-2017 – a las 12,31 p.m.
 Juana Castillo Escobar.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Nota con relato incluido

El pasado 3 de julio, lunes, celebramos el XXX «Lunes Poético del “Atelier”» dirigido y amenizado por el incomparable Félix Martín Franco en la palabra y, en la música tuvimos –como siempre- el privilegio de escuchar las canciones a la guitarra de Javier Calle. En este encuentro, el último del, llamémosle, curso, hubo presentación de libro e, incluso, entrega de premio: el afortunado en recibirlo fue el poeta Antonio Ruíz Pascual por su dedicación, no faltar a ningún encuentro y tener siempre a punto sus obras, el premio consistió en un lapicero enorme, de al menos medio metro de largo y cuya circunferencia debe de ser tan grande como una moneda de dos euros. La verdad es que nos divertimos, cantamos, reímos y leímos las obras que forman parte de este nuevo «Cuaderno de Poesía y Palabra número 5 – SUMMER TIME – Verano 2017».
Participé, en esta ocasión, no con poesía sino con un relato breve inspirado en un hecho totalmente real. Algo que sucedió una mañana de verano de hará un par de años o tres. Cuando lo leáis sólo hay que cambiar al protagonista humano –Anselmo- por mí, casi todo lo demás es ciertoJ. Espero que os guste.

La autora, Juana Castillo Escobar
Madrid, 13-IX-2017



22-07-2015


MAÑANA DE VERANO


Mañana de verano. Plomiza. Calurosa. Un cielo lechoso cubre el sol; un sol ardiente que quema a pesar de su casi invisibilidad y del que huyen tanto animales como personas.
Encerrado en la casa, Anselmo, eremita forzoso en esas jornadas de calor asfixiante a causa de sus males, hizo de la terraza, años ha, su lugar de esparcimiento. Se trata del lugar que más le agrada de la vivienda, al que cuida como a un bebé, y que luce cuajado de macetas que dan un toque de color y, en ocasiones, frescor al ambiente.
Anselmo se encabalga las gafas oscuras a pesar de la escasa luminosidad del día porque, cualquier pequeño rayo de sol, le daña los ojos recién operados. Sale a la terraza, en el intento de tomar posesión de su lugar en la barandilla y, desde ella, tomar también el escaso aire que corre por las alturas en las que vive. Cuando sale ve que su sitio está ocupado por una paloma. Espero que sea la coja dice para sus adentros porque, si es otra, no le consiento que se tome estas libertades.
No le gustan las palomas, no es que le hayan hecho nada, pero las considera bastante sucias y, de vez en cuando, las tilda de ratas voladoras. Solo a la paloma coja le consiente muchas cosas: que duerma en el alféizar de la ventana, que beba agua de la que rezuma de las plantas y queda recogida en los platos que hay bajo los tiestos, que se aposente en su lugar predilecto en la barandilla y, se lo permite, porque le apena verla dar saltos sobre su única pata sana: la derecha. Culpa de que el animal esté en situación tan lamentable al humano que tiró su goma de mascar sobre la acera, o el asfalto, y la paloma lo pisó. La pata izquierda de su “amiga” es un muñón cerrado que de poco le sirve por eso, a ella, a la paloma coja, le consiente que se acerque tanto a su vida.
Anselmo observa desde la puerta al ave. Acurrucada sobre la baranda y casi cubierta por el toldo parece dormida. El hombre entra en la casa, se quita las gafas oscuras, toma el móvil y, en silencio, regresa al balcón y se acerca con sigilo a la durmiente que, al instante, abre el párpado y le observa. Anselmo le toma una primera foto…
La paloma, al escuchar el clic, levanta el ala izquierda, se despereza. Anselmo le toma otra foto. Suena otro clic. La paloma levanta las dos alas, abomba su cuerpo. Anselmo toma una nueva foto. Suena el clic pero la paloma ya no está en la barandilla… El hombre se queda solo rodeado de plantas y con las imágenes de su visita archivadas en el móvil.
Suena un trueno lejano, parece que un relámpago cruza el cielo… Después de meses regresa la lluvia: cae mansa, caliente y forma pompas irisadas al chocar contra el suelo. La tarde se prevé más calurosa aún que la mañana.



22-07-2015

Nota.- Este micro relato, inédito hasta ahora, forma parte del cuaderno o… ¿futuro libro? al que he titulado “In crescendo”.
Alguno de los híper breves sí aparecen publicados en el libro titulado: “Tusitala, el narrador”, junto a varios autores, así como en mi blog y en el blog de algún amigo.





viernes, 1 de septiembre de 2017

¡Cómo pasa el tiempo...!

Sí, cómo pasa el tiempo. Me quedé con las ganas de hablar de la presentación de mi nuevo libro el pasado 15 de diciembre de 2016 (¡ya ha llovido, escampado y hecho calor desde entonces!), del F.I.P., de las reuniones de los lunes en el Atelier (de ellas comparto las convocatorias pero no los contenidos...). Trataré subsanar todo eso.
Por lo pronto deseo que paséis un feliz fin de semana y, además, que tengáis un buen comienzo de mes (y que sea benéfico todo él), incluso para los miles de alumnos que ya hoy tienen sus primeros exámenes "los de septiembre" y para los sufridos profesores que los han preparado y, luego, los tienen que corregir.
En mi caso septiembre ha comenzado con una nueva publicación en la revista "Puerta de Purchena": dos micro relatos... ¡No puedo quejarme!
Así se ven los "micros" en la revista:

Dejo el enlace para que podáis leerlos mejor en el pdf de la revista:

- Nº 25, septiembre 2017, publican los micro relatos: La duda y Huida
https://castilloescobarjuana.files.wordpress.com/2017/08/2017-09-01_nc2ba-25_septiembre_pc3a1g-7_la-duda-y-huida.pdf 

lunes, 26 de junio de 2017

XXX LUNES POÉTICO DEL "ATELIER"

De nuevo he sido convocada por Félix Martín Franco para participar en el XXX encuentro de los "Lunes Poéticos del Atelier". 
Se presentará en esta ocasión el nº 005 de la revista "Cuadernos de Poesía y Palabra" en la que participo con un relato breve.



Esta es la bonita y refrescante portada del nuevo libro... del que hablaré en otra entrada.


martes, 13 de junio de 2017



En el nº 42 de la revista literario-artística que presido y dirijo, "Pluma y Tintero", me encontraréis en la página 71. En este número tuve el placer inmenso de traducir del español al italiano el poema de Ana Navone, amiga y colaboradora de la revista, titulado "PAZ", forma parte del libro: "100 POETAS POR LA PAZ". 

Nº 42



Ana Navone en Roma - Lectura de su poema "PAZ"


Libro: "100 POETAS POR LA PAZ"










martes, 16 de mayo de 2017

Una sorpresa





El pasado 12 de mayo tuve una grata sorpresa, Me llegaban desde Málaga tres libros: dos de la biografía titulada "El niño que quería ser pintor" escrita por mi querida amiga Higorca Gómez Carrasco; y, "José Higueras a través de los años", un libro-catálogo en el que aparecen imágenes de la exposición/homenaje llevada a cabo en Alhaurín de la Torre (Málaga) del 7 de abril al 13 de mayo 2017 (añado tres imágenes de ese catálogo). 


La hermosa dedicatoria de Higorca, con dibujo incluido...
 ¡No sé qué me hizo mayor ilusión: si el hecho de participar en la obra con mi prólogo o esto!



¡Y qué decir de la dedicatoria del maestro...!
Para llorar de emoción, tal cual.



Algunas obras de D. José Higueras






Mi prólogo, del que me siento totalmente satisfecha. 



Añado el prólogo completo para quien desee conocer algo más de este gran pintor, al que puede acceder a través de Internet y contemplar sus obras.

"El niño que quería ser pintor" 

PRÓLOGO


Antes de dar comienzo a la lectura de esta obra, antes de conocer su contenido, quiero escribir algo personal que atañe a la autora, Higorca Gómez, así como a José Higueras Mora, el maestro pintor y protagonista de esta biografía.
De Higorca diré que se trata de una escritora, licenciada en medicina, pintora y poetisa (me agrada más esta acepción que la de poeta, no sé qué le parecerá a ella. Poetisa tiene un aura antigua, un sonido casi mágico, reminiscencias que rozan la mística, lo sagrado…). Mujer que brilla en todos y cada uno de estos campos pero, lo más importante, es que se trata de una gran amiga y mejor persona.
En cuanto a José Higueras Mora, el Maestro, el Pintor… A él lo conozco menos, sólo lo vi una vez, en abril de 2016, durante la presentación del poemario de un amigo común: el Dr. Ernesto Kahan. Tal vez, para valorar a una persona, se considere poquísimo tiempo, o casi nada, el permanecer junto a alguien unos minutos, un par de horas… pero suelo ser bastante certera en mis apreciaciones. Con sinceridad, antes de saber de quién se trataba y, aun de haberlo sabido, sé que hubiera llegado a la misma conclusión. Para mí, en aquel momento, se trataba solo y exclusivamente del esposo de Higorca, nada más y nada menos. Un hombre que me pareció gentil, amable y cariñoso, modesto y, me dio la impresión, de ser algo tímido…
Espero que, tras leer su biografía, escrita con amor y admiración por su esposa, Higorca, me afianzaré en este parecer. Lo que sí puedo asegurar, de modo categórico, desde ya, es que José Higueras Mora es un gran pintor. Pintor de la luz y del claroscuro, de la soledad de los campos, de los paisajes borrascosos, doloridos, de las figuras pensativas, de trenes empenachados que, quizás, no lleven a ninguna parte o a todas, trenes que guardan el fiel reflejo de una vida nómada. Agradezco vivir en esta época y tener los medios que me permiten conocer su obra pictórica sin salir de casa, simplemente asomada a la pantalla de mi ordenador.
Ahora sólo me queda conocer su vida y apoyar, con estas pobres palabras, una obra que, desde ya, considero apasionante y apasionada.

*****

La biografía que tenemos entre manos, la que nos acercará al Maestro, al Pintor premiado, reconocido, con obras que forman parte de las joyas de grandes coleccionistas, de ayuntamientos españoles y extranjeros ─incluso de la casa real─, la de un hombre premiado en España y en medio mundo, narra la historia de un pintor que se hizo a sí mismo. La historia de un chicuelo travieso llamado José Higueras Mora que, desde su más tierna infancia, sólo deseaba tener entre sus manos un papel y unos lápices de colores para pintar.
Nacido en el seno de una familia humilde, su historia se puede comparar con alguna de las narradas por el gran autor inglés Charles Dickens e, incluso, con la vida del citado autor. José nació en una España pobre, oscura, hambrienta y casi sin expectativas para un niño como él que bien hubiera podido acabar en el arroyo pero, su empeño por un lado y, el amor, por el otro, lograron lo que quizás cualquiera no lograse alcanzar: la realización de su sueño de hacerse pintor y, no solo pintor sino, como anoto con anterioridad, pintor de los buenos y de renombre.
Regresemos al amor. Sí, fue el amor el que encumbró a José Higueras hasta donde hoy día se encuentra: el amor incondicional de su abuelo materno, alguien que lo cuidó como un padre, que lo apoyó siempre, que creyó en él, que fue su báculo y, el propio amor de José por la pintura, por alcanzar ese sueño. Un hombre al que, desde su más tierna infancia, no le importó trabajar, ni encarar las faenas más duras no sólo para ayudar a su madre que se dejaba la vista cosiendo o lavando ropa para terceras personas en las aguas heladas del Pirineo, sino para poder ahorrar unas perras y comprar sus cuadernos de pintura y, a través de ellos, aprender lo que no podría hacer de otro modo: recibiendo clases en una buena academia. En los momentos de descanso de esos trabajos bien recogiendo carbón o frente a la boca de un horno de pan, en esos instantes de asueto se fundía en su mundo pictórico. Bien del natural, o copiando a otros autores, era como pasaba esos momentos, escasos momentos, de ocio.
El camino fue duro, de cambios constantes, un continuo deambular por la geografía española, tan maltrecha… También por París, la ciudad luz, que le enseñó mucho pero también lo inhumana que es la vida de un extranjero sin recursos.
Sí, es cierto, el camino no fue de rosas precisamente, sino de rosas con bastantes espinas; fue duro, muy duro, pero esa misma dureza consiguió fortalecerlo, consiguió que aquel diamante en bruto se puliera de tal modo que, una vez conseguido su objetivo, brillara con luz propia, con la claridad y la calidad del más hermoso y puro de los diamantes, con esa luz que imprime a sus obras, esa fuerza a base de voluntad, la voluntad de hierro de José Higueras, un hombre a quien no le arredró ni la enfermedad, ni la pobreza, ni los medios adversos de una época miserable sino todo lo contrario: todo esto le hizo esforzarse cada día más y más.
Una comparación se me viene a la memoria: el pintor reconvertido en un Dante del siglo XX, un personaje… ¡No, una persona, que también se vio obligado a descender a los infiernos para alcanzar, después de mucho esfuerzo, su gloria! Este Dante también tuvo su maestro, su Virgilio, en la figura pequeña pero fuerte de Higorca que lo empujó a levantarse una y otra vez cada vez que se desmoronaba, alguien que creyó en él desde el primer instante en el que posó su vista en la obra del maestro. Alguien que supo llevarle de la mano por los peldaños sinuosos que suben a la cumbre con y por amor.
Como final añadiré: José Higueras Mora, un pintor hecho a sí mismo, alguien a quien debemos conocer y, sobre todo, admirar. Pero no le admiremos sólo como pintor, no. Admirémoslo como esa persona grande, humana, arrojada y que, tal como supuse sin casi conocerle, su humildad y bonhomía lo engrandecen mucho más a mis ojos y a los ojos de cualquiera que tenga el placer de conocerlo o, más aún, de poder llamarse su amigo.


Juana Castillo Escobar, escritora
Madrid, 24-II-2017