viernes, 2 de abril de 2010

Un poema por Pascua Florida

Imagen de la Esperanza Macarena de Sevilla
Foto colección particular
A LA ESPERANZA MACARENA
Juana Castillo Escobar ®



Todos los años,
coincidiendo con la Pascua Florida,
las callejas del Madrid antiguo se animan
al son de trompetas y tambores
que anuncian el paso
de la Esperanza Macarena.

Y
en Madrid, como en Sevilla,
la gente enfervorecida
grita y grita:
¡Macarena, guapa, guapa,
guapa, guapa y guapa!
¡Macarena, guapa, guapa,
guapa, guapa y guapa!

Y,
quien tiene buena voz,
cantando saetas termina
al paso de la Virgen
que tras su Hijo camina.

Y
en Madrid, como en Sevilla,
en la tibia noche de Marzo
quién más, quién menos,
se santigua y reza,
medita,
al cadencioso paso
de la Macarena bendita.

"Madre Dolorosa,
hermosa como no hay otra igual,
va despacio, llorosa,
dejando rodar una lágrima
por su pálida mejilla,
como suspirando,
lacerada, entristecida,
pensando en el horrible fin
que ha su Hijo le han marcado.
Con Él llegará hasta el final,
subiendo al Gólgota va,
consigo lleva la esperanza
de que aquélla muerte no en vano será,
y se verá redimida
por la Resurrección y la Vida."

Y
en Madrid, como en Sevilla,
la Macarena camina
al son de una marcha fúnebre
marcada por trompetas y tambores,
entre vapores de incienso y velas.

Y,
hace mucho tiempo ya,
la Macarena va
por Madrid y por Sevilla
oliendo a primavera
por Pascua Florida.

Miércoles 13-IV-88

Nota.- Este es un poema que escribí hace veintidós años, bueno, se cumplirán dentro de once días esos 22 años, durante otra Semana Santa. Forma parte del "Cuaderno de poesía nº 2 - Año 1988", Registrado en Madrid y hasta ahora totalmente inédito. Este es el primer poema que publico de él.
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