sábado, 23 de junio de 2007

Un poema para el día de San Juan

Anochecer en el Puerto de la Cruz, Tenerife



LA MAÑANA DE SAN JUAN

Juana Castillo Escobar


La mañana de San Juan
Te pedí que saliéramos
Juntos a pasear
Por la orilla de la mar.

Por la orilla del mar, mi niña,
Juntos paseamos los dos.
Cogiditos de la mano
Hacíamos un hueco al amor.

La mañana de San Juan
Juntos salimos a pasear,
Cogiditos de la mano,
Por la orillita del mar.

Era tu risa, mi niña,
Tan clara como la mar,
Y tus labios, tan jugosos,
Que sentí la necesidad
De besarlos ardoroso…

Y me invité a besar tu boca, niña,
En la orilla del mar,
Una mañana embrujada,
La mañana de San Juan.

Nada más comenzar a reír, mi niña,
Te besé con pasión, y tú, asustada,
Quisiste huir de mí cual potrilla desbocada.
Corrías, saltarina, niña,
Por la orillita de un mar en calma.

Por la orilla de la mar
Te pedí
Que saliéramos a pasear
La mañana de San Juan.

Cuando te alcancé, niña, pude conseguir
Robar de tus labios otro beso,
El segundo que te pedí.
Un beso con sabor salado como la mar.

Sueño ahora con los besos que te di
A la orillita del mar
Cuando, solos los dos,
Jugábamos a amarnos
La mañana de San Juan.


Jueves, 25 - Domingo, 28 de Agosto de 2005 - 13,49 p.m.
Nota.- Este poema forma parte del cuaderno, inédito en parte, titulado: "Amor callado, amor secreto". Registrado en el Registro de la Propiedad de Madrid. Núm. Expediente: 12/RTPI-009387/2005 Núm. Solicitud: M-008993/2005. Ref. Documento: 12/062132.4/05. Fecha: 1 de
Diciembre de 2005. Hora: 11,59.
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