viernes, 30 de enero de 2009

Un relato breve para un mes que finaliza

Imagen obtenida en Internet
Entre pañuelos ®
Juana Castillo Escobar


Ésta es la historia de un hombre que vivía en el bolsillo de su mujer. Ambos, artistas de circo ya jubilados, viven sus diferencias sin complejos. Ella, grande como un Titán; él, cada día más enano a pesar de comer unas judías mágicas que, supuestamente, iban a conseguir que tuviera una estatura normal. A causa de su enanismo él vive colgado de uno de los bolsillos del traje de su esposa, entre pañuelos de seda y encaje. Sólo, de vez en cuando, le asalta el temor de llegar a ser inspirado por ella, aunque esta sería la mejor forma de compenetración jamás lograda entre ambos.

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Nota.- Este es uno de los once microrrelatos editados en la antología "Tusitala" (El narrador) publicada por la Escuela de Escritores en Junio de 2005.( Págs. 103, 104, 105 y 106). Pertenece al cuaderno de micro relatos titulado: "In crescendo" que está registrado en Madrid. Lo publiqué en my space el 19-X-05, hasta el 30-I-09 que lo retiré de él.

domingo, 18 de enero de 2009

¿Qué estamos haciendo con la infancia?

Imagen recibida vía e-mail
¡Salvemos a los niños! ®
Juana Castillo Escobar


Me duelen los gritos de los niños,
Escuchar sus llantos desgarrados,
En lugar de oír sus risas
Y sus juegos, y sus voces cantarinas,
Mientras saltan libres y vivos.

Me duelen los ojos de los niños
Vacíos, sombreados de soledad, de muerte,
De incertidumbre, del miedo ante la maldad
Que siembra a su alrededor el hombre
Que, en lugar de cuidarlo, se convirtió en máquina de matar.

Me duelen los niños,
Carne de nuestra carne, fruto del amor
Que no llegará a madurar
Porque a algunos les estalló cuerpo y corazón.

¡Salvaguardemos a los niños!
Son el futuro. Son hoy el puente entre el mañana y el ayer.
¡Salvemos a los niños!
No sembremos en ellos la semilla del odio y del dolor.




Madrid, viernes 16-I-09 – 15,02 p.m.
Pertenece al cuaderno: "Poemas en Madrid - 2009"
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Publicado en:
AVA - Asociación de Vecinos de Aluche:
Revista Literarte Digital de febrero:
Leído en Onda Latina el miércoles 21-I-09


lunes, 5 de enero de 2009

Un grito desgarrado ante la masacre palestina. Ante cualquier masacre.

Masacre en Gaza - Imagen recibida vía e-mail

La bota de la muerte ®
Juana Castillo Escobar


A todos los caídos en Palestina y en los conflictos armados
que estremecen nuestro mundo. Por un universo en Paz.


La bota de la muerte armada
hasta los dientes
camina a la batalla:
mueren los inocentes.

El general se parapeta
tras un muro:
cómodo despacho
desde el que da órdenes con mano férrea, sin temblar.

Cumplen las órdenes los soldados
sin pensar: robots armados
que avanzan...
Dejaron su alma atrás.

Y caen niños, ancianos, mujeres,
tullidos..., y hombres en la flor de la edad.
La bota de la muerte no mira
a quién pisotea al caminar.


Domingo, 4-I-09 - 20,59 p.m.
Cuaderno: "Poemas en Madrid - Año 2009"

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Poema leído en Onda Latina el miércoles 14-I-09.

Publicado en el blog de María Sangüesa, "El vuelo de Hécate":

Publicado en la página Web de AVA (Asociación de Vecinos de Aluche - Ver en "Taller Literario"):

Publicado en el blog del Taller Literario "Pluma y Tintero:
Publicado en la Revista Literarte de Febrero:
Publicado en Espiritualidad en la red, blog de Marita Ragozza de Mandrini (1-VI-09):

viernes, 2 de enero de 2009

Para comenzar el año, un poema.

La rosa roja que te regalé ®
Juana Castillo Escobar




La rosa roja que te regalé
la llevas prendida del corazón.
Sabes que junto a ella te envié
lo poco o mucho que soy.
Con ella te llegó
toda la inmensidad de mi amor.

La rosa roja fue
lo que nos unió.
La rosa roja hizo
que mi amor lograra tu amor.
La rosa roja quiero
que sea emblema de los dos.

Te regalé una rosa roja
cuando supe que te quería.
Y no te regalé otra cosa
porque dijiste que era tu preferida.
Hoy te regalaría un jardín
para que lo cultives, vida mía.

La rosa roja fue
Lo que nos unió.
La rosa roja hizo
que mi amor consiguiera tu amor.
La rosa roja quiero
que nos acompañe siempre, corazón.

Seguiré regalándote rosas
todos los años que dure mi vida.
Rosas rojas, aterciopeladas,
porque son tus preferidas.
Siempre te regalaré rosas
para ver felices tus ojos, mi niña.

La rosa roja fue
la que nos unió.
La rosa roja hizo
que mi amor gozara tu amor.
La rosa roja busco
para que adorne nuestra unión.

Y, cuando ya sea viejo,
seguiré regalándote rosas.
La rosa roja que crece
exuberante y hermosa
en el jardín donde tengo
guardadas todas mis cosas.




J. Castillo Escobar - Martes, 8 de Novbre. de 2005
Este poema forma parte del cuaderno nº II titulado:
"Amor callado, amor secreto", (Poemas para canciones 2)