lunes, 3 de noviembre de 2008

Un poema solidario

Auguste Rodin - Mano de Dios, 1898



… Y te entrego mi poema, Colombia ®


Recibí la llamada a la solidaridad
De un pueblo hermano que agoniza
Bajo la bota del opresor que aterroriza,
Mata, viola, destruye todo cuanto a su paso halla:
Todo lo que no se adecua
A la norma establecida
Hay que sacarlo de esta vida, no interesa, es morralla.

Desde la lejanía escribo mi poema,
Tiendo mis manos vacías
De odio
Y las dejo volar a través de valles y montañas,
A través de pedregales, ríos, lagos y pastizales,
En el deseo de que atraviesen el océano y lleguen
Hasta Colombia, hermana, de corazón y de sangre,
De parecidas costumbres y lenguaje.

Apóyate en mis manos, hermano,
Y en otras manos que, como las mías,
Se abren para curar heridas,
Restañar la sangre vertida,
Apaciguar tensiones…

Aunemos nuestras fuerzas,
Unamos nuestras voces:
Gritemos en un poema: no a la guerra,
No a las masacres, no a las minas…
Y sí a la comprensión, a la solidaridad, al amor global.

Globalicemos el amor:
Reguemos el orbe todo con este sentimiento,
Dejemos que su semilla arraigue
En forma de poemas, de manos tendidas…
Dejemos que hable el corazón,
Que la fuerza de su voz acalle el estruendo de las armas,
Si Gandhi lo consiguió
¿Por qué no conseguirlo ayudándonos tan sólo
Con nuestra voz?
¿Con la voz de un puñado de poetas locos?




® Juana Castillo Escobar
Madrid, 15 de Marzo de 2008 – 22,18 p.m.
Poema enviado a "Poetas del Mundo" en solidaridad con el pueblo colombiano.
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_europa.asp?ID=3486


Publicar un comentario