martes, 12 de junio de 2007

Un mar de poesías

El Atlántico en la isla de Tenerife







LA MAR OCÉANA
Juana Castillo Escobar


El mar, océano, bate contra negras rocas de lava.
Embravecido,
Sabedor de su poderío,
Estalla esmeralda para, más tarde,
Convertirse en inocua espuma blanca.

Ruge el mar y espanta
Todo temor conocido.
Él es el amo.
Señor de lo humano y lo divino.

Verde océano.
Movimiento constante de envite y retroceso.
Penetras en la playa, la lames, la besas
Y, cual infiel amante,
Oh, verde océano, huyes…
Para regresar con más fuerza
Si cabe.
Y la playa, amante fiel,
Sus brazos te abre
Para cobijarte un instante.

Lunes, 29-VII-2002, 9,50 a.m.

Nota.- Este poema forma parte del cuaderno inédito titulado: "Poemario - Cuaderno del Puerto de la Cruz, 2002".








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