lunes, 26 de marzo de 2007

¡Levántate y anda!
Juana Castillo Escobar

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina
Con la frente bien alta,
Con la mirada fija
Directa al mañana.

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina
Feliz, orgullosa,
Con esperanza
En nuevas etapas.

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina
Dichosa.
Piensa que fuiste creada
Y, como diosa,
Entronizada.

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina
Como reina
Por la tierra,
Diosa,
Tierra fértil,
Misteriosos cuerpo y alma.

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina,
Milagro andante,
Tú que en las entrañas la vida llevas,
Tú que puedes ser madre,
Tú que puedes, la vida, darla.

Mujer:
¡Levántate y anda!
Camina
Orgullosa, esperanzada,
Abriendo nuevos senderos,
Mirando al frente,
Sin temores pues tú eres:
Diosa que da vida,
Diosa en cuerpo y alma.



Dedico este poema a todas las mujeres para que ninguna de nosotras olvidemos nuestra esencia y nos sepamos valorar. Y, en especial, se lo dedico a todas las amas de casa que son, además: economistas, cocineras, psicólogas, asistentas, enfermeras, planchadoras, señoritas de compañía, esposas, madres, amigas, médicos, confidentes, un poco sacerdotisas... Sin un sueldo fijo, ni derecho a jubilación, ni tan siquiera a tomarse una baja por enfermedad, es más, ni siquiera nos jubilamos, la vida es quien nos jubila...
Este poema forma parte del Cuaderno nº 2, Poemas en Madrid, año 2000. Poemario inédito en su mayor parte y registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual de Madrid.
Aun con retraso, ya que el Día de las Naciones Unidas Por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional fue el 8 de Marzo, aprovecho que aún estamos en este mes para publicarlo en este blog que desde hoy empieza a caminar. No sólo felicito a todas las mujeres, también quiero felicitar a los lectores, poetas, poetisas, por el Día de la Poesía que fue el sábado pasado.

Saludos


Acabo de aterrizar por estos lares. Llevo todo el día intentando poner algo en este blog y, después de pegarme con él todo lo que he podido y más, he conseguido doblegarlo. ¡Saber no me sabré mover muy bien por los espacios ni por internet, pero a testaruda no me gana nadie! Y, cuando digo que hago una cosa, ¡vaya si la hago!

No creo que sean las palabras más hermosas para un estreno, pero al ser los primeros balbuceos espero que quienes entréis a visitarme me sepáis perdonar. Es un pequeño arranque, nada más.
Quise dejaros una foto de flores, de las que ya están creciendo en mi terraza, me ha resultado imposible, así que espero que os conforméis con esta vista de una fuente que hay en el Campo del Moro, en los jardines del Palacio Real de Madrid, es del siglo pasado pero... ¡Es bonita!